Las telenovelas animadas con frutas como protagonistas se convirtieron en un fenómeno viral en redes sociales durante las últimas semanas.
Así lo dio a conocer el portal web Infobae.
Estas producciones, creadas íntegramente con inteligencia artificial, acumulan cifras que sorprenden al sector audiovisual: 30 millones de reproducciones en una sola semana en TikTok.
El boom de las llamadas “frutinovelas” —series verticales que parodian realities como La isla del amor— generan discusión por sus contenidos y su impacto en los hábitos de consumo audiovisual.
El filósofo Tomás Balmaceda abordó el tema en Infobae en Vivo Al Mediodía. Aclaró rápidamente que el término frutinovela define una nueva categoría de telenovelas realizadas completamente con inteligencia artificial, protagonizadas por frutas antropomorfizadas y difundidas en redes sociales de video breve.
¿De dónde surgieron?
Estas producciones surgieron en el contexto de la proliferación de herramientas como Veo y Dream Machine.
Además, existe polémica tras el cierre de Sora, explicada por el CEO de OpenAI, Sam Altman, quien anunció que la compañía se focalizará en el desarrollo de chatbots de texto.
Sora era el motor detrás de videos que se viralizaban con facilidad y que, según explicó Balmaceda, fueron responsables de imágenes falsas sobre la guerra entre Estados Unidos e Irán y la detención de Nicolás Maduro: “Las imágenes más populares de la guerra eran falsas y fueron creadas con estas herramientas. Para la desinformación son ideales porque son muy económicas”.
La receta de las frutinovelas: inteligencia artificial y realidades paralelas
Las frutinovelas mezclan estética y temáticas adultas en producciones efímeras y adictivas. Los papeles protagónicos los llevan frutas y vegetales con cuerpos, rasgos faciales y gestos humanos.
Balmaceda detalló que “en TikTok pueden encontrarse telenovelas tradicionales con grandes dramas, reality shows parodiados y, en todos los casos, frutas con pechos, músculos y cintura. Incluso actúan historias de infidelidad, maternidad y violencia”.
El filósofo enfatizó que las tramas más vistas incluyen escenas de violencia extrema, como el caso de un pepino bebé arrojado por la ventana o situaciones de misoginia. “Las historias son muy hegemónicas y tienen un costado violento”, analizó Balmaceda en vivo.
El contenido de estas frutinovelas suele estar doblado al español neutro. En ocasiones, las frutas “femeninas” cumplen roles claramente sexualizados o son víctimas dentro de guiones que reproducen estereotipos. También proliferan relatos de infidelidades, embarazos inesperados y triángulos amorosos, pero llevados al límite del absurdo. Según Balmaceda, “estas historias tienen contenido sexualizados y mucha violencia, cosas que no veríamos permitidas en telenovelas tradicionales”.



