El impacto ambiental generado por el sector automotriz en la República Dominicana continúa registrando incrementos notables según los datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística (ONE). La huella de contaminación de este sector ha experimentado un crecimiento drástico a lo largo de las últimas dos décadas.
Específicamente, las mediciones estadísticas indican que las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas al transporte terrestre registraron un incremento del 50.5 % en el período analizado.
INFORME ONE
Este repunte refleja cómo el modelo de movilidad del país ha estado ligado a los combustibles tradicionales.
Para ilustrar la magnitud de este fenómeno, los registros oficiales señalan que en el año 1998 el sector transporte terrestre emitía 4,937.3 kilotones de dióxido de carbono equivalente (kt CO2 eq). Con el paso del tiempo y la expansión del parque vehicular, esta cifra escaló hasta alcanzar los 7,431.3 kilotones de CO2 eq en el año 2022. Este crecimiento en los volúmenes de gases contaminantes va de la mano con la masiva incorporación de unidades automotoras al mercado nacional.
El parque vehicular total pasó de 4,842,367 unidades en 2020 a 6,640,871 unidades en 2025, lo que representa un crecimiento acumulado del 37.14 %. Expertos en materia ambiental y urbana advierten que esta situación plantea retos importantes para la planificación estatal. Entre los desafíos prioritarios se destaca la necesidad de fomentar alternativas de transporte sostenible y la modernización de los sistemas de movilidad colectiva existentes.
En definitiva, contener este incremento en las emisiones del transporte terrestre se alinea con los esfuerzos de mitigación frente al cambio climático. Las autoridades nacionales enfrentan el reto continuo de equilibrar el desarrollo de la movilidad urbana con la preservación ambiental en el territorio nacional.
