La Justicia española ordenó que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sea juzgada por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación.
Además, el juez Juan Carlos Peinado dispuso la retirada de su pasaporte, le prohibió abandonar España y estableció comparecencias quincenales ante el juzgado hasta que se dicte una resolución definitiva.
La medida aumenta la presión sobre el Ejecutivo socialista, que afronta varios procesos judiciales relacionados con personas del entorno político y familiar del mandatario. En el fallo difundido este sábado, se argumentó que existen «indicios racionales de criminalidad de un hecho delictivo» y se ordenó comunicar la restricción a puestos fronterizos y aeropuertos civiles y militares.
El caso gira en torno a la creación de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid que Gómez codirigió. El juez sostiene que la esposa del presidente utilizó recursos públicos y contactos personales con el fin de promover intereses particulares. La resolución de 84 páginas señala que «la cátedra sirvió como un medio de desarrollo profesional privado para la persona investigada».
El magistrado también procesó a la asesora de Gómez, Cristina Álvarez, por las mismas infracciones. El empresario Juan Carlos Barrabés enfrenta cargos por tráfico de influencias y corrupción en los negocios. La Fiscalía se opuso a las medidas cautelares. Sin embargo, el juez acogió la petición de las acusaciones populares que encabeza Hazte Oír. «A mayor gravedad de la pena, más intensa puede ser la tentación de la huida», argumentó.

