Panorama Político. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró este domingo que la «desobediencia civil» a su Gobierno, anunciada por la oposición de izquierda y por el mandatario saliente, Gustavo Petro, busca desestabilizar la democracia a partir del 7 de agosto cuando él asumirá el cargo.
«Están preparando la desestabilización del país, soy el presidente de todos los colombianos y haré respetar con la fuerza de la Constitución y la ley lo que los colombianos decidieron, que fue elegirme», expresó De la Espriella en una declaración en sus redes sociales a cinco días de su investidura.
El senador Iván Cepeda, a quien De la Espriella derrotó por un estrecho margen en la segunda vuelta de las elecciones el pasado 21 de junio, anunció ayer que la oposición al presidente electo hará manifestaciones en Bogotá, Cali y Barranquilla el próximo 7 de agosto.


«No van a ser movilizaciones ni marchas, van a ser concentraciones en Barranquilla (…) en la ciudad de Cali vamos a estar en el monumento que hay en Puerto Resistencia (…) y en la ciudad de Bogotá en el Capitolio», expresó Cepeda, del Pacto Histórico, el partido de Petro, quien no reconoce la elección de De la Espriella.
Desobediencia civil
Cepeda explicó en una declaración en Cartagena de Indias que estas concentraciones pacíficas hacen parte de las acciones de «desobediencia civil» contra el presidente electo.
En ese sentido, De la Espriella hizo un llamado al país a «no seguir legalizando lo incorrecto, lo ilegal, lo torcido».
«Llamemos las cosas por su nombre y vamos a enfrentarlas como lo que son. La tal ‘desobediencia civil’ no es más que un eufemismo para intentar desestabilizar la democracia y no lo voy a permitir», añadió el presidente electo.
La sesión conjunta del Congreso en la que De la Espriella prestará juramento como presidente de la República, a la que no asistirá ningún miembro del Pacto Histórico, se celebrará el próximo 7 de agosto en la Arena USC, de la Universidad Santiago de Cali, y no en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, sede tradicional de las posesiones presidenciales.
Investidura en Cali
De la Espriella además se refirió a su decisión de asumir el cargo el próximo 7 de agosto en Cali (capital del departamento del Valle del Cauca al suroeste del país), y no en Bogotá, será «una nueva forma de entender y de leer a Colombia».
«Por primera vez en nuestra historia republicana, un presidente de la República tomará posesión de su cargo fuera de Bogotá. Ese hecho histórico ocurrirá en Santiago de Cali y representa el primer paso de una política de descentralización que llevará al Estado a las regiones», manifestó esta noche en un mensaje al país por sus redes sociales.


Según De la Espriella, al celebrar su investidura en Cali, empezará también «a retomar la soberanía» en materia de seguridad ciudadana que, en su opinión, el presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, «entregó a los narcoterroristas en vastas zonas de todo el país».
De la Espriella añadió que un primer resultado de esa decisión son los ingresos económicos que dejará para Cali su investidura por la llegada de aproximadamente 6.000 visitantes, entre los que van a estar «jefes de Estado, delegaciones diplomáticas, autoridades, empresarios de todo el mundo, medios de comunicación e invitados especiales».

