Panorama Madrid-España. La geopolitóloga dominicana, Rosanna Álvarez, con sede en España, lamentó la fragmentación de Europa y su invisibilidad en el marco de los conflictos geopolíticos y hasta que, punto la democracia fomenta la innovación, durante una entrevista en el Panorama de la Mañana.

Álvarez aclaró a los panelistas que Europa se ha mantenido en una especie de retiro o vacaciones geopolíticas, mientras explicaba que poner todos los huevos en una sola canasta no es recomendable. “Creo que fue un error táctico. Lógicamente, siempre hay que diversificar”.
“China todos los años saca más patentes y no vive en un sistema democrático desde el punto de vista occidental. Es cierto que hay una gran discusión de cara al tema de defensa. Es un tema un poco complicado porque ahora mismo lo que se está discutiendo es aumentar ese gasto de defensa”, sostuvo la experta.
En cuanto a la base industrial recordó que desde la Segunda Guerra Mundial en 1945 hasta la fecha Europa no la tiene, como la actual de China y de los Estados Unidos. De hecho, una de las medidas de Donald Trump es revitalizar esa base industrial porque vas a la guerra con la base que se tiene, no con la se quiere.
“Si algo ha generado la presidencia de Donald Trump es unir más dentro de la desunión, porque si en algo ellos están de acuerdo, es que no les gusta esa forma. Yo espero que pueda haber una Europa más fortalecida y que pueda ser un actor geopolítico porque ahora mismo es irrelevante. No tiene ningún tipo de peso más allá del institucional y regulatorio”, concluyó la especialista en Riesgo Geopolítico.
Retiro geopolítico
A pesar de verse forzada a reaccionar ante los conflictos bélicos en su propio territorio y periferia, Europa se encuentra en un retiro geopolítico debido a una profunda pérdida de autonomía estratégica, estancamiento económico y fracturas políticas internas. El continente no se retira por elección, sino por incapacidad de proyectar poder global de forma independiente.
Dependencia de terceros y desmilitarización histórica
Durante décadas, los países europeos recortaron sus presupuestos de defensa para financiar sus estados de bienestar, confiando su seguridad a los Estados Unidos. Con la postura estadounidense cada vez más distante, indiferente o transaccional, Europa ha quedado en evidencia.
Fragmentación industrial: el rearme se está realizando de forma aislada país por país, duplicando gastos en lugar de crear una base de defensa europea unificada e innovadora.
Pérdida de Competitividad e Innovación Global
La relevancia geopolítica actual se mide por la vanguardia tecnológica e industrial, sectores donde las empresas de la Unión Europea están perdiendo la carrera de forma drástica frente a Estados Unidos y China.
Brecha tecnológica: Europa carece de gigantes tecnológicos propios y se encuentra muy rezagada en el desarrollo de Inteligencia Artificial y tecnologías de próxima generación.
El centro político que tradicionalmente impulsaba la integración europea está debilitado. El auge de movimientos populistas y euroescépticos fragmenta la toma de decisiones.
Pérdida de Influencia en el «Global South»
Europa ha fallado en construir puentes con los países en desarrollo, debilitando su peso diplomático multilateral.
En resumen, aunque Europa gasta miles de millones en mitigar las guerras a sus puertas, el esfuerzo se destina enteramente a la contención y la supervivencia interna, careciendo del músculo económico, militar y político necesario para moldear las reglas del nuevo orden mundial multipolar.

