Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, encuentra a las mujeres en la República Dominicana aún enfrentando brechas en el acceso a oportunidades laborales, económicas, al poder político y a servicios básicos como la salud, a pesar de que constituyen la mayoría de la población y también predominan en los espacios educativos y sociales.
Así lo afirmaron a periodistas de Hoy Digital líderes feministas, quienes citaron como ejemplo de esas luchas pendientes que la tasa de desempleo femenina ronda el 7.9 %, frente al 3 % en los hombres, y que el ingreso promedio por hora trabajada es menor para las mujeres.
“Otra de las luchas más urgentes sigue siendo vivir libres de violencia. En el país, 41.8 % de las mujeres ha experimentado algún tipo de violencia por parte de su pareja a lo largo de su vida, y 35.6 % en los últimos 12 meses. Entre 2020 y 2024 al menos 708 mujeres murieron en condiciones de violencia, muchas de ellas a manos de parejas o exparejas. Estos datos evidencian que la violencia contra las mujeres no es un hecho aislado, sino un problema estructural que requiere prevención, justicia efectiva y políticas de protección”, sostuvo Estephany Encarnación, coordinadora de Incidencia y Participación Política del Centro de Investigación para la Acción Femenina.
Señala que también sigue pendiente garantizar una participación real de las mujeres en la toma de decisiones y en la distribución del poder.
“Las mujeres seguimos subrepresentadas en los espacios de poder: no hay ni cinco ministras en todo el gobierno, apenas cuatro senadoras, y a pesar de que somos mejores pagadoras, las mujeres tienen menos acceso al crédito y no representan siquiera el 1% de los grandes tenedores de deuda”, afirmó Encarnación.
Estephany Encarnación, coordinadora de Incidencia y Participación Política del Centro de Investigación para la Acción Femenina
Continuó: “Cerrar las brechas de género implica que las mujeres no solo estén presentes en la sociedad, sino que tengan acceso a los recursos, al poder y a las oportunidades necesarias para incidir en el rumbo del país”.
De su lado, la activista feminista Lourdes Contreras manifestó que, dentro de los desafíos, también existen dos grandes líneas que resultan clave: el fortalecimiento del movimiento feminista y la necesidad de que los poderes públicos reconozcan los retrasos existentes para obligarlos a garantizar los derechos de las mujeres en todos los órdenes.
“Parece increíble que, en la República Dominicana de hoy día, donde hay supuestamente servicios básicos de salud a nivel de todo el territorio nacional y tengamos grandes instalaciones de hospitales de tercer nivel para ofrecer servicios, la mayoría de las mujeres, para lograr servicios, tienen que llegar a los hospitales a las 4 y a las 5 de la mañana. Cuando esa mujer viene de barrios retirados de esos centros de salud o viene de pueblos o viene de campos, estamos hablando de personas que prácticamente no duermen para estar en la sala de espera de un hospital a las 4 y a las 5 de la mañana para coger un ticket que le dé un servicio a las 9, a las 10 o a las 11 de la mañana”, pronunció la portavoz de la Coalición por los Derechos y la Vida de las Mujeres.
Lourdes Contreras, portavoz de la Coalición por los Derechos y la Vida de las Mujeres
“Entonces eso es violación a los derechos de las mujeres, violación a los servicios básicos, y las mujeres somos mayoría en esa demanda de servicios porque los pedimos, los reclamamos, los exigimos para nosotras mismas en nuestra condición de mujeres, pero también para aquellas personas de las cuales nosotras somos cuidadoras y, en consecuencia, acompañamos a nuestros hijos, acompañamos a nuestros padres, acompañamos a nuestros maridos para la demanda de esos servicios”, enfatizó.
La educación, herramienta clave para la autonomía de las mujeres
Lourdes Contreras consideró, además, que la educación es fundamental para la apropiación de derechos y para generar conciencia sobre lo que significan las brechas de género, no solo en el territorio dominicano, sino también como un reto a nivel mundial.
“La educación tiene un gran peso en el entender dónde están las desigualdades. Y cuando hablo de educación, estoy hablando de educación a gran escala por la vía de la información pública y también educación escolar, educación en el ámbito de las aulas, del sistema educativo propiamente dicho”, indicó.
Niños y niñas en un aula de una escuela dominicana
En ese sentido, la feminista subrayó la necesidad de integrar al sistema educativo más maestras y maestros con esa conciencia, capaces de promover la apropiación de derechos entre los niños y las niñas que están bajo su responsabilidad.
“Es decir, hay una dinámica circular: los maestros y las maestras tienen que ser propiciadores de eso porque ellos son conscientes y luego desarrollar las metodologías y todos los contenidos que son necesarios para que los niños y las niñas que estén en sus manos puedan asumir esos derechos. Por eso la educación es sumamente importante en la reducción de las brechas, la educación entendida por los procesos que comienzan con la socialización, pero no socialización en el sentido de hacer que las personas se adapten, se acojan a los mandatos tradicionales y formales de la sociedad, sino justamente para quebrar esos mandatos, para reducir esas desigualdades, no para reproducirlas, no para adaptarnos y aceptarlas pasivamente”, precisó.
Asimismo, Estephany Encarnación añadió: “Cuando una niña o una joven accede a educación no solo amplía sus oportunidades económicas, también adquiere herramientas para conocer sus derechos, tomar decisiones sobre su propia vida y participar en los espacios donde se definen las políticas y el desarrollo de la sociedad”.
Encarnación destacó que, además, la educación permite identificar los ciclos de violencia que muchas veces se han normalizado socialmente. “Muchas mujeres viven situaciones de control o violencia sin reconocerlas como tales. Cuando una mujer tiene acceso a información y formación, puede nombrar lo que le ocurre, entender que no es normal y buscar apoyo”, dijo la miembro de la dirección Política de Opción Democrática.
Mensaje a las nuevas generaciones de mujeres
Finalmente, ambas activistas feministas exhortaron a las nuevas generaciones de mujeres a conocer sus derechos como paso esencial para poder defenderlos y ejercerlos plenamente.
“La defensa de los derechos de las mujeres no es un camino individual, y que se construye cuando las mujeres se acompañan, crean redes y no dejan sola a otra mujer frente a una situación de injusticia o de violencia. Cada nueva generación tiene la oportunidad y el deber de ampliar los derechos que heredó, para que las niñas y jóvenes que vienen después puedan vivir con más libertad, más oportunidades y menos barreras, y las adultas mayores vivan con dignidad y cuidados. Defender los derechos de las mujeres es parte de construir una sociedad más justa, y una sociedad más igualitaria y equitativa aporta a que hombres y mujeres viven con más libertades, derechos y mayores niveles de desarrollo”, manifestó Estephany Encarnación.
“Las mujeres debemos tomar mayor capacidad de decisión para conquistar nuestros derechos desde las organizaciones, desde los grupos, desde los diferentes espacios de participación para tener como escucha a las estructuras del Estado, a las estructuras de los poderes públicos, todos los poderes, no solamente el Poder Ejecutivo, sino todos los poderes públicos, incluido el Poder Legislativo, el Poder Judicial y el Poder municipal, que es el más cercano a la población, para que actúen en dirección a las necesidades y a los intereses de las mujeres en cada uno de los municipios, de los poblados”, aseguró Lourdes Contreras.

