El incremento inesperado en el monto de la factura de electricidad es una de las inquietudes más frecuentes entre los usuarios del servicio eléctrico en la República Dominicana.
Cuando el consumo reflejado en el recibo no se corresponde con el uso habitual de los electrodomésticos en el hogar o negocio, es crucial actuar con rapidez y conocer los canales institucionales dispuestos para atender estas situaciones.
El primer paso antes de presentar una queja formal consiste en realizar una verificación interna en el inmueble. Se recomienda revisar el historial de lecturas del medidor, verificar si se han incorporado nuevos aparatos de alto consumo o si existen fugas eléctricas en la instalación interna, las cuales suelen elevar de forma drástica el registro kilovatio por hora sin que la persona lo note.
Si tras la revisión interna persiste la discrepancia, el usuario debe acudir en primera instancia a la oficina de atención al cliente de su empresa distribuidora de electricidad (Edeeste, Edenorte o Edesur). Allí se debe interponer una reclamación formal por alta facturación, solicitando una inspección técnica de las instalaciones y del contador para descartar fallas de medición o lectura errónea.
Es de suma importancia realizar la reclamación antes de la fecha de vencimiento del recibo en cuestión o dentro de los plazos establecidos por el regulador. Durante el proceso de revisión, las distribuidoras están obligadas a evaluar el historial del cliente y no pueden suspender el servicio eléctrico por el monto disputado, siempre y cuando el usuario mantenga al día el pago del promedio de sus consumos habituales.
En caso de que la respuesta de la distribuidora sea desfavorable o transcurra el plazo legal sin recibir una solución, la persona puede acudir a la Oficina de Protección al Consumidor de Electricidad (Protecom), dependencia de la Superintendencia de Electricidad (SIE). Protecom evalúa las pruebas presentadas por ambas partes y dictamina una resolución de cumplimiento obligatorio.
Mantener un control constante de los hábitos de consumo y guardar los recibos anteriores facilita la argumentación ante las autoridades. Conocer el procedimiento correcto de reclamo garantiza que los derechos de los consumidores sean respetados y evita pagos injustificados por anomalías en el suministro de energía.
