Por Dra. Rosanna Domínguez
Nutrióloga clínica, obesóloga dietista, psicoterapia de la obesidad/@dra.rosannadominguezf27
El tratamiento de la obesidad ha avanzado considerablemente con la incorporación de medicamentos inyectables que ayudan a controlar el apetito y favorecen una reducción significativa del peso corporal. Sin embargo, existe un reto que no debemos perder de vista: el objetivo no debe ser simplemente bajar de peso, sino reducir principalmente la grasa corporal preservando la mayor cantidad posible de masa muscular.
Cuando la pérdida de peso es rápida y no se acompaña de una alimentación adecuada y actividad física, también puede disminuir la masa magra (músculo), afectando la fuerza, la funcionalidad y la composición corporal. Por eso, antes de iniciar un tratamiento farmacológico es importante realizar una evaluación médica y nutricional individualizada.
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Los medicamentos que actúan sobre las vías de GLP-1 pueden disminuir el apetito y retardar el vaciamiento gástrico. Como consecuencia, algunas personas comen mucho menos y pueden tener dificultades para alcanzar sus requerimientos de proteínas, fibra, vitaminas, minerales y líquidos.
El tratamiento no debe convertirse en una forma de pasar hambre. El paciente necesita aprender a comer adecuadamente aun cuando tenga menos apetito y desarrollar hábitos que pueda mantener a largo plazo.
Estrategias para proteger la masa muscular
1. Priorizar el entrenamiento de fuerza
Los ejercicios de resistencia son fundamentales para estimular y preservar la masa muscular durante la pérdida de peso. Cuando las condiciones del paciente lo permitan, se recomienda realizar entrenamiento de fuerza regularmente, idealmente al menos tres veces por semana, adaptado a sus capacidades.
2. Garantizar una adecuada ingesta de proteínas
Las necesidades de proteína deben individualizarse según peso, composición corporal, edad, actividad física y condición clínica. Es recomendable distribuirla durante el día y priorizar alimentos como huevos, carnes magras, pescados, lácteos y legumbres. Si mediante los alimentos no se alcanzan los requerimientos, puede considerarse suplementación.
3. Mantener una alimentación nutricionalmente completa
Comer menos no significa comer peor. Aunque el apetito disminuya, es necesario asegurar frutas, vegetales, fuentes de fibra y alimentos ricos en micronutrientes. Nutrientes como hierro, calcio, vitamina B12 y vitamina D deben vigilarse especialmente cuando la ingesta disminuye de manera importante.
4. Prevenir el estreñimiento y mantener una adecuada hidratación
Los cambios en la alimentación y la motilidad gastrointestinal pueden favorecer el estreñimiento. Una adecuada ingesta de líquidos, alimentos ricos en fibra y actividad física pueden ayudar a prevenirlo.
La hidratación también es fundamental para evitar síntomas como mareos, dolor de cabeza y fatiga asociados a una ingesta insuficiente de líquidos.
5. Evitar períodos prolongados sin comer
Dra. Rosanna Domínguez
La disminución del apetito puede hacer que algunas personas pasen muchas horas sin alimentarse. En estos casos puede ser necesario establecer una estructura de comidas que permita cubrir los requerimientos nutricionales aun con poco apetito.
El objetivo no debe ser seguir una dieta durante un mes, aceptar un “reto” de 30 días o utilizar un medicamento por un período corto. La obesidad es una enfermedad crónica y su tratamiento requiere estrategias sostenibles que puedan mantenerse a largo plazo.
Los medicamentos son herramientas valiosas cuando están correctamente indicados, pero no sustituyen una alimentación adecuada, el ejercicio ni el acompañamiento profesional.
Cada paciente necesita un tratamiento individualizado. El verdadero éxito no consiste únicamente en ver un número menor en la balanza, sino en mejorar la composición corporal, preservar la fuerza y construir hábitos que permitan mantener los resultados y mejorar la salud a largo plazo.
La pérdida de peso saludable no debe medirse solamente en kilogramos perdidos, sino también en músculo preservado, funcionalidad ganada y hábitos sostenibles.
Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo. Escribe tus preguntas a articulos@sodonuclim.org y nos puedes encontrar en @sodonuclim.

