Está de moda como tema político y social el proyecto de ley que contiene importantes limitaciones y severas sanciones para quienes utilizan las llamadas redes sociales para cuestionar y denunciar actividades de funcionarios gubernamentales y/o legisladores francamente corruptas, así como conductas moralmente detestables en el desenvolvimiento de sus responsabilidades.
Sobre el tema me entusiasma más la idea de cometer una travesura lingüística partiendo en pedazos el término “amordazar” comenzando por sus cuatro letras iníciales “amor” , luego la letra “d” y las cuatro letras finales “azar” para plantear mi parecer sobre esa innecesaria controversia que pudiera terminarse con el uso del “amor” al prójimo, la “d” de debatir el asunto en una consulta popular llevando la “discusión” a vistas públicas y la entrometida “aza” o “azada” dejarla para que siga ocupando su lugar en campos o regiones agrícolas haciendo hoyos y zanjas para beneficio de los agricultores.
Es conveniente recordar que los chismes pueden provocar tragedias y significar una carga insoportable para cualquier ser humano que en defensa de su honestidad y dignidad no le importa encontrar la muerte.
Eusebio Rivera Almódovar

