La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su profundo pesar por el anunciado fin de la edición impresa del diario ecuatoriano Expreso y exhortó a las autoridades del país a detener cualquier forma de hostigamiento o presión estatal en contra de los medios y periodistas críticos.
Claves del pronunciamiento de la SIP:
Fin de una era en papel: Expreso, editado en Guayaquil por Gráficos Nacionales S.A. (Granasa), dejará de circular en papel el viernes 9 de octubre para operar exclusivamente en formato digital, mientras que su diario hermano Extra mantendrá ambas ediciones.
Crisis financiera y venta de bienes: La decisión se da en medio de una compleja situación económica que llevó a su presidente ejecutivo, Galo Martínez Leisker, a convocar una Junta General Extraordinaria de Accionistas para el 13 de octubre con el fin de resolver sobre la venta de marcas y nueve propiedades, incluida su sede en Guayaquil, con un precio base conjunto de USD 17,35 millones.
Advertencia sobre presiones institucionales: El presidente de la SIP, Pierre Manigault, señaló que aunque las decisiones empresariales corresponden a sus propietarios, resulta imposible ignorar el contexto de sostenidas presiones estatales que ha rodeado a Granasa, advirtiendo que cuando el Estado debilita la viabilidad de un medio crítico, toda la sociedad pierde espacios de fiscalización y pluralidad.
Antecedentes de acoso administrativo y judicial: La organización Fundamedios recordó que el anuncio ocurre tras más de un año de acciones del Estado, que incluyen auditorías del Servicio de Rentas Internas (SRI), allanamientos fiscales por presunta evasión tributaria en septiembre de 2025 y la intervención de la compañía por la Superintendencia de Compañías en febrero.
Llamado a garantizar la libertad de prensa: Por su parte, la presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Martha Ramos, advirtió que el acoso indirecto, económico o administrativo puede ser tan eficaz para silenciar voces críticas como la censura abierta, instando a las autoridades a respetar la independencia editorial.
