El incendio en la Gironda (suroeste de Francia) permanece «impredecible» tras arrasar 42.000 hectáreas y las 220.000 personas evacuadas no podrán volver a casa a corto plazo, hasta que el fuego esté perimetrado, algo que podrían complicar las temperaturas de hasta 40 grados a partir del martes.
Este foco, que se encuentra en su punto más oriental a tan solo 15 kilómetros de Burdeos, si bien la ciudad no se encuentra por el momento bajo amenaza, es el más grande y complejo de los incendios que se combaten en Francia, en una temporada que está resultando de récord histórico en cuanto a superficie quemada y necesidad de evacuaciones.
Para analizar la situación, el presidente francés, Emmanuel Macron, presidirá mañana una célula de crisis interministerial a las 10 horas (8 GMT).
«No habrá retorno posible en las entidades territoriales evacuadas, incluso si el fuego pasa de largo, hasta que el fuego no esté perimetrado», avisó en la tarde de este domingo la prefecta (delegada del Gobierno) de la Gironda, Sophie Brocas, en una comparecencia de prensa.
Actualmente la estrategia allí, a la vez que se combaten las llamas, es intensificar los esfuerzos «para privar al incendio de combustible», dijo, por lo que se están haciendo talas y podas tácticas en un terreno que no solo es muy boscoso, sino que este verano presenta condiciones de sequedad nunca vistas.
Pirocumulonimbos, fenómeno inédito en Francia
El enorme incendio, originado el miércoles en la turística bahía de Arcachón, tiene forma de una especie de triángulo y los equipos antiincendios trabajan a la vez en sus tres flancos, según indicó en la misma comparecencia Marc Vermeulen, director departamental de los servicios de incendios y emergencias de la Gironda.
Pero su principal complicación es la formación de pirocumulonimbos, fenómenos que generan una especie de tormenta de fuego imposible de anticipar y que jamás se habían visto en Francia, por lo que se está recurriendo al asesoramiento de expertos nacionales e internacionales.
«Cuanto más se limite el potencial calorífico más se limitará el potencial de esa clase de fenómenos», apuntó Vermeulen sobre estos episodios, que se dieron tanto a última hora del sábado como el viernes y dispararon las evacuaciones.
En la zona trabajan 2.500 bomberos, 1.500 militares y 1.200 policías y gendarmes, ayudados también por agricultores, a los que las autoridades pidieron no actuar sin coordinarse con los servicios de emergencias para no correr el riesgo de quedar atrapados por las llamas.
También hay 18 aeronaves de lucha contra los incendios, a los que se unió por segundo día el avión A400M, un Airbus de transporte militar que fue especialmente adaptado para apoyar las tareas contra el fuego.
Un total de 75 bomberos han resultado heridos en las labores de extinción y se estima que 240 casas fueron destruidas. Además, ayer hubo tres detenciones por comportamientos calificados de «inadmisibles», casi «criminales», por Brocas: un hombre quemando arbustos y dos haciendo una barbacoa.
La actividad laboral quedó suspendida en la zona y el Estado se implicará para cubrir los salarios, según indicó la prefecta, quien además instó a los turistas a cambiar sus planes de vacaciones con destino la Gironda, ya que no se puede descartar un agravamiento de la situación en cualquier momento.
Respecto a la circulación, la autovía A63, que conecta Burdeos con España, se mantiene cerrada en algunos tramos. En sentido sur-norte está clausurada entre la salida 17 (Liposthey) y 24 (Cestas) y en el contrario el cierre es entre la circunvalación de Burdeos y la salida 23 (Marcheprime).
También el tráfico ferroviario en el sur de Burdeos sufre interrupciones.
El humo provocado por el fuego ha provocado que se superen los niveles de micropartículas dañinas en cuatro departamentos, por lo que el Estado está repartiendo mascarillas y se recomienda en la medida de lo posible no salir al exterior ni abrir ventanas.
Los otros fuegos
En cuanto al resto de incendios, en el vecino departamento de Las Landas sigue la lucha contra el fuego de la zona de Biscarrosse, aunque las llamas están más contenidas este domingo tras haber recorrido 3.600 hectáreas.
Se ha evacuado a unas 36.000 personas, si bien anoche 3.000 pudieron regresar anoche a sus casas en zonas acotadas.
Por el contrario, en Var (sureste) las autoridades hablan de un «fuego giratorio» que experimentó una reactivación.
Este foco se extendió unas 4.500 hectáreas y ha motivado la evacuación preventiva de unas 3.000 personas.
Además de estos focos, también hay fuegos activos en otros puntos, como los de la isla de Córcega y en el área de Altos Alpes. EFE

