La acidez estomacal, esa sensación de ardor doloroso en el pecho que suele aparecer después de comer, afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque en la mayoría de los casos se trata de un malestar ocasional, los especialistas advierten que cuando se presenta con frecuencia puede ser síntoma de una enfermedad más grave, como el reflujo gastroesofágico.
De acuerdo con la Mayo Clinic, la acidez ocurre cuando el ácido del estómago sube hacia el esófago debido a un mal funcionamiento del esfínter esofágico inferior. Este reflujo puede intensificarse al agacharse o recostarse, y se agrava con ciertos alimentos y bebidas que debilitan o relajan dicho esfínter.
La nutricionista Procupez dijo que “el café, la menta y las bebidas alcohólicas
Entre los productos que más pueden empeorar la acidez se encuentran las comidas picantes, la cebolla, los cítricos, los derivados del tomate como el kétchup, los alimentos fritos o grasosos, la menta, el chocolate, el alcohol, las bebidas gaseosas y el café. Además, comer en exceso, tener sobrepeso o estar embarazada aumenta el riesgo de sufrir este malestar.
Los especialistas recomiendan cambios en el estilo de vida para aliviar los síntomas: mantener un peso saludable, evitar ropa ajustada, no recostarse inmediatamente después de comer, esperar al menos tres horas antes de dormir y elevar la cabecera de la cama si la acidez aparece en la noche. También aconsejan dejar de fumar, ya que el tabaquismo reduce la capacidad del esfínter para funcionar correctamente.
En cuanto al tratamiento, existen medicamentos de venta libre como antiácidos, antagonistas de los receptores H2 e inhibidores de la bomba de protones, que ayudan a reducir el ácido estomacal. Sin embargo, si los síntomas persisten más de dos veces por semana, interfieren con la rutina diaria o se acompañan de dificultad para tragar, vómitos constantes o pérdida de peso, es necesario acudir al médico para descartar complicaciones mayores.
La Mayo Clinic concluye que la prevención es clave: identificar los alime

