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Relevic con una mirada de integridad y confianza en el sistema de justicia del país


Luisa Blanco

Es perturbador pensar que a lo mejor en este momento una mujer es víctima de violencia de género e intrafamiliar, quién sabe si un verdugo le está robando la inocencia a una pequeña que solo quiere jugar a las muñecas o tal vez una madre llora desconsolada por la vergüenza ante sus hijos y familiares de saber que fue grabada en plena intimidad sin su consentimiento. Lamentablemente, estos tres casos forman parte de las 603 denuncias atendidas en el Servicio Nacional de Representación Legal de los Derechos de la Víctima (Relevic).

Esas estadísticas son mucho más que números fríos que van registrando cada suceso: son historias de impotencia, tristeza y mucho dolor, que tiene un impacto significativo en la salud mental y emocional de las víctimas y sus familiares.

A través de Relevic, que opera en una casona de dos pisos, con paredes blancas que transmiten paz, justicia, protección y acompañamiento, se envía una respuesta institucional a la necesidad de asegurar el acceso a la justicia de las víctimas, especialmente de aquellas personas cuyos derechos han sido vulnerados y que no cuentan con los recursos económicos suficientes para contratar representación legal privada.

La entidad está ubicada en la calle César Nicolás Penson, en el ensanche capitaleño de Gascue, y trabaja bajo el lema “Tutela efectiva de tus derechos”.

En la piel de las víctimas

Es doloroso ponerse tan solo por un instante en la piel de las víctimas de estas tres historias que laceran el alma, como es el relato de esta señora, que pone en evidencia que el sistema está llamado a ofrecer sus servicios a personas con diversas situaciones económicas, pero que por diversas razones lo han perdido todo y no tienen cómo sostener un proceso legal.

En 2010 ella decide emigrar a los Estado Unidos en busca de mejores oportunidades, sin imaginar que su vida en ese país terminaría con el secuestro de su pequeña hija, de parte de su propio padre, por lo que sin pensarlo dos veces y, tras el rescate, decidió regresar a la República Dominicana donde empezó desde cero.

Con el ímpetu de una guerrera, emprende su propia empresa de Eventos y Relaciones Públicas, y como una “bendición del cielo” le llegó un importante contrato con una entidad -la cual omitiremos su nombre por integridad de la víctima-. Desde esta posición tenía muchas responsabilidades, por lo que tenía que trabajar hasta altas horas de la noche, dejando el cuidado de su pequeña hija a cargo de una niñera, su chofer y la sicopedagoga, que se encargaba de apoyarla en las tareas escolares. “En busca de tener lo más protegida posible a mi hija, después de lo que pasamos en Estados Unidos, decido no enviarla a un colegio convencional, sino que tomaba las clases con el sistema homeschooling o educación en casa”, relata.

Cuando el reloj marcaba las 5:00 de la tarde su chofer llevaba la niña a su oficina. “En esa empresa un señor que era jardinero, al notar la presencia de mi hija, fue acercándose, y en una conversación se percató de que a la niña le gustaban las cerezas y los mangos, y como un monstruo al acecho se fue ganando mi confianza hasta el punto de que le permitía que mi hija saliera con él supuestamente al patio que estaba sembrado de varios árboles frutales”, dice con la voz entrecortada y las manos temblorosas como si el miedo aún dominara todo su ser.

Así fue que él logró abusar de la inocencia de la pequeña, pero fue seis años después que ella se enteró del caso porque la amenazaba diciéndole que si le decía algo a su mamá la mataría. “Cuando me enteré lo único que hice fue abrazarla fuerte y pedirle que dibujara en una hoja todo lo que quería expresarme y lo que ilustró fue exactamente un ser grande como un monstruo que pasaba por una puerta muy oscura”.

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Alguien la refirió a violencia de género, pero fueron procesos muy desgastantes y de muchos años que no dejó ningún resultado, pero su corazón de madre desesperada le decía que alguien le ayudaría. “Cuando conocieron mi caso en Relevic me asignaron un abogado que le dio seguimiento al caso y se abrió un expediente desde el primer día”, dice.

A los pocos días ya él estaba preso porque el trauma que presentó la menor fue descomunal: incluso vomitaba sangre cada vez que tenía que hablar de su caso con los psicólogos forenses. “Fue tan profundo lo que ella expresó en la cámara Gesell que no le permitieron variación de coerción, enviando el caso a juicio de fondo, y el pasado 28 de agosto se le dictó la condena. Aunque gané el juicio entiendo que ninguna niña debe pasar por esto”.

Sin embargo, aunque el proceso legal terminó, Relevic continúa asistiendo a madre e hija con terapias. “Usted me ve aquí hablando es porque estoy medicada debido a que ha sido muy duro perderlo todo”, expresa entre lágrimas y con la vehemencia de quien pide a grito tan solo un abrazo que la sostenga en medio de la tormenta.

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Las heridas del incesto

El abuso sexual infantil es una de las violaciones más devastadoras contra los derechos de las niñas y los niños, y el impacto que produce trasciende no solo en la o el menor, sino también en sus familiares, amigos y comunidad.

En representación de su hija, el cual es tan solo uno de los 26 casos de incesto que atendió Relevic en 2025, esta madre se llena de valor para narrar a este diario que una pareja con la cual tenía varios años de relación, que no era el padre de la menor, abusó sexualmente de la pequeña. “Cuando yo me enteré fue algo terrible, al principio me llené de rabia y confusión porque una persona con la cual se tiene un vínculo especial al final termina destruyendo lo que más se quiere en esta vida”.

Una señal que encendió la alarma fue que la niña se volvió retraída y temerosa. “Siempre le cuestionaba por su cambio de comportamiento porque yo nunca me descuidé con mi hija, pero como dicen el daño siempre lo provoca alguien muy cercano, desde que descubrí lo que estaba pasando, sin pensarlo dos veces, denuncié a esa persona”, sostuvo.

Cuando fue a violencia de género refirieron su caso a Relevic porque no podía pagar un representante legal. “Me asignaron una abogada, la cual me ha apoyado de manera incondicional, es muy humanitaria y siempre está pendiente del proceso. Tengo mucha fe, esperanza y confianza de que se hará justicia”.

Actualmente, el caso está para juicio de fondo, es decir, el proceso penal ha avanzado a la etapa en la que se presentan las pruebas y se discuten los argumentos de las partes involucradas, luego el juez determinará la condena para el imputado.

Violencia intrafamiliar

“Cuando puse la denuncia a mi expareja por agresión, esa persona me sobornaba con un video, porque él grababa nuestra intimidad sin mi consentimiento”, confiesa otra mujer desconsolada y con mucha aprensión por todo lo que le rodea.

Ella es tan solo una voz de las 54 denuncias reportadas en Relevic el año pasado por violencia de género e intrafamiliar. “Fue muy duro porque también hubo amenazas, violencia física y verbal. Cuando me enteré que existía ese video entendí que era algo complicado porque las mujeres somos las más afectadas por la integridad de los hijos y porque hasta los mismos familiares nos juzgan”.

En medio de este proceso se enfermó con una depresión que le provocó la quiebra de su negocio.

“Yo fui a violencia de género y luego al tribunal, pero por no tener los recursos para pagar un abogado, me refirieron a Relevic y al día de hoy le estoy muy agradecida porque me han dado respuestas oportuna y rápida”.

Un mensaje de resiliencia

En entrevista para Hoy a Fondo, la titular del Relevic, María Rosalba Díaz Henríquez, explicó que como un tributo a las víctimas hasta el local donde funciona esta entidad tiene un significado especial, ya que por muchos años esta casa fue utilizada para trata de personas, y ahora acoge a las víctimas que no tienen recursos para defender sus derechos ante la justicia. “Este cambio de perspectiva refleja el profundo compromiso de un Ministerio Público, encabezado por Yeni Berenice Reynoso, procuradora general de la República, con la protección y recuperación de personas que se encuentran en situación vulnerable. Además, es una forma de enviar un mensaje de resiliencia porque justamente donde se violentaron tantos derechos, ahora se garantiza la efectiva protección y restitución de los derechos de las víctimas dentro del proceso penal dominicano”.

Imagen de referencia

Sin limitación económica

A través de representación legal gratuita y especializada, Relevic permite que las víctimas participen activamente en los procesos judiciales, que puedan ser escuchadas y que tengan acceso a mecanismos de justicia y reparación, sin que las limitaciones económicas constituyan un obstáculo. “Es una expresión concreta con la protección efectiva de los derechos de las víctimas y con el fortalecimiento de un sistema de justicia penal más humano, accesible y equitativo”, afirma Díaz Henríquez, quien también fue miembro del Consejo superior del Ministerio Público.

¿Quiénes califican para este servicio?

Está para asistir a las personas que no tienen dinero para pagar un abogado y que ha sido víctimas de homicidios, violencia de género e intrafamiliar, delitos sexuales, robos agravados, agresiones físicas, trata de personas y otros ilícitos penales. “Para Relevic cada caso representa una historia de dolor y frustración porque estamos llamados a velar por sus derechos y a garantizar la reparación del daño para así tener una justicia más íntegra y una sociedad más equitativa”, comenta Díaz Henríquez.

Expansión nacional

Desde su creación en el año 2007 y el inicio de sus operaciones en 2008, Relevic ha consolidado de manera progresiva su rol como un pilar fundamental del sistema de justicia, colocando a la víctima en el centro del proceso penal y garantizando el acceso efectivo a la representación legal gratuita. A 18 años de su fundación, la expansión ha sido de manera progresiva, con 37 jurisdicciones, lo que le permite tener una presencia en todo el territorio nacional. Ha elevado su matrícula de 42 a 141 profesionales del derecho especializados en criminología y victimología con formación técnica, vocación de servicio y sensibilidad humana, llamados a ejercer sus funciones con rigor jurídico, ética y empatía.

Cooperación internacional

Es importante destacar el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), cuyo respaldo ha sido determinante para impulsar nuevas iniciativas y fortalecer las capacidades de Relevic. Su acompañamiento ha contribuido al avance hacia un modelo de atención más accesible, eficiente y centrado en las personas. “Contamos con el apoyo de AECID en la formación académica de nuestros representantes legales y equipos tecnológicos en todas nuestras jurisdicciones a nivel nacional”, expresa.

Devolver la confianza

El impacto real de este servicio es devolver la confianza del sistema de justicia. “Que la persona entienda que ser de escasos recursos económicos no implica que no tengan derecho a que se le repare el daño y que tienen un lugar donde ir para ser escuchados con empatía y respeto”, apuntó.

Relevic fue instituido mediante la Resolución 0010, emitida por la Procuraduría General de la República en 2007, lo que le confiere independencia funcional, bajo la coordinación de la Dirección General de Persecución.

Otros países piden asistencia técnica

Durante su intervención en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio el pasado 12 de agosto, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, indicó que impulsa un proyecto de ley en el Congreso Nacional para la protección de las víctimas, los testigos y demás sujetos procesales, iniciativa que fue remitida por el Poder Ejecutivo. “Es algo más que necesario tener una ley de protección de víctimas”, destacó.

Sobre Relevic, afirmó que este es uno de sus proyectos más anhelados, la democratización a nivel nacional de asistencia legal gratuita para todas las víctimas que no pueden pagar un abogado. “Esto convierte a República Dominicana en uno de los pocos países de Iberoamérica que puede garantizar un servicio de este nivel. De hecho, otros países están solicitando asistencia técnica para conocer cómo se logró implementar esta red de asistencia”, manifestó la magistrada.



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