La procuradora de corte Yoanna Bejarán Álvarez exhortó a las universidades a convertirse en espacios activos de prevención, investigación y sensibilización frente a la trata de personas y sus nuevas manifestaciones en los entornos digitales.
La titular de la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas (PETT) sostuvo que la academia tiene la capacidad de formar profesionales preparados para reconocer las transformaciones del crimen organizado y ofrecer respuestas jurídicas, tecnológicas y humanas.
Bejarán Álvarez participó en un conversatorio organizado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), con estudiantes y docentes de Derecho. La procuradora de corte presentó la conferencia “La captación comienza en la pantalla: nuevas modalidades de trata, tecnología y cooperación internacional”.
Explicó que la trata de personas ya no responde únicamente a las imágenes tradicionales de personas encerradas en establecimientos o trasladadas mediante violencia física. Actualmente, las organizaciones criminales también captan mediante redes sociales, aplicaciones de mensajería, falsas ofertas laborales y relaciones sentimentales simuladas.
A estas prácticas se agregan la sextorsión, la utilización de contenido íntimo como mecanismo de control, la explotación sexual mediante transmisiones digitales, el reclutamiento engañoso para explotación laboral y la criminalidad forzada relacionada con estafas en línea.
“Los tratantes no buscan solamente personas con necesidades económicas. Analizan distintas vulnerabilidades: la soledad, la búsqueda de aceptación, el deseo de viajar, la necesidad de empleo o la expectativa de una relación afectiva. Cualquier vulnerabilidad puede convertirse en una puerta de entrada”, señaló.
Resaltó que la transformación del delito exige nuevas capacidades de investigación, entre ellas, el ciberpatrullaje, la informática forense, el análisis de fuentes abiertas y la utilización responsable de la inteligencia artificial. También, consideró imprescindible la cooperación internacional, debido a la facilidad con la que las redes operan desde distintos países.
Destacó que la intervención estatal no debe terminar con el rescate. Las personas afectadas requieren protección, seguridad, asistencia especializada, acceso a la educación y oportunidades que les permitan reconstruir sus proyectos de vida.
La PUCMM agradeció la participación de Bejarán Álvarez y reafirmó su disposición de continuar promoviendo espacios de formación y pensamiento crítico sobre las amenazas que afectan los derechos humanos.
“A ustedes, estudiantes y docentes, les corresponde aprender a reconocer las señales, investigar lo que todavía permanece oculto y ejercer sus profesiones con sensibilidad y compromiso. La indiferencia favorece a los tratantes; el conocimiento y la acción responsable protegen vidas”, dijo.

