Trillando el camino que antes recorrieron Corea del Sur y Taiwán para en tres y cuatro decenios basar positivamente su economía en infraestructuras industriales, República Dominicana ya es líder en América Latina en cantidad de empresas instaladas bajo regímenes impositivos especiales: más de 600 con la mayoría de ellas evolucionando hacia especializaciones tecnológicas que superan el éxito inicial de confección simple de prendas de vestir.
Se asienta en esta geografía el renglón manufacturero que más enfáticamente se basa en la mano de obra; la fuerza humana que tiene al país en el primer lugar de la región en exportaciones originadas estrictamente bajo el modelo de zonas francas, sin perder de vista que en verdad el Estado ha sido el inversionista de dimensión social imprescindible en ese ámbito a través de privarse de ingresos al erario para que existan ya 90 parques por el territorio nacional que cada día acogen miles de asalariados mayormente mujeres.
Una red de producción de bienes que con impactos colaterales acrecienta tributos generando obligaciones al Estado a través la Seguridad Social y el Impuesto sobre la Renta de una parte de las plantillas y el personal más especializado y de mayores niveles de ingresos. Una porción importante de los artículos confeccionados allí pasa al mercado nacional sin escapar a la aplicación de los aranceles bajo la categoría de importaciones.
De suma importancia viene a ser el hecho de que este hemisferio ha entrado al auge de los llamados “neaeshoring” por una vigorosa reorientación de flujos comerciales y de capitales que auguran un crecimiento espectacular de inversiones que en este momento abandonan a China y podrían beneficiar a República Dominicana por sus ventajas comparativas.
El reto para el sector público y la iniciativa privada de vocación zona franquista es aumentar la capacidad de algunas regiones del país para comunicarse con el exterior. Crucial además, para aprovechar este crecimiento de las oportunidades, es que el empresariado orientado a los parques se trace camino hacia la adopción de tecnologías avanzadas para obtener el máximo provecho a la inteligencia artificial y del acceso a financiamientos.

