Cada 23 de agosto se conmemora el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición, una fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para rendir homenaje a los millones de hombres y mujeres que sufrieron el horror del comercio transatlántico de esclavos.
La elección de esta fecha remite a la noche del 22 al 23 de agosto de 1791, en Saint Domingue, actual República de Haití, se desencadenó la sublevación de hombres y mujeres sometidos a la esclavitud. Este levantamiento no solo marcó el inicio de la Revolución Haitiana, sino que sentó las bases para el progresivo desmantelamiento de la trata transatlántica.
La conmemoración busca cumplir un doble propósito: rescatar del olvido el impacto ético, humano y cultural del tráfico masivo de personas e incentivar una reflexión profunda sobre las causas históricas y las consecuencias contemporáneas de esta tragedia.
De igual forma, la UNESCO resalta la importancia de integrar esta memoria en los sistemas educativos y los espacios de discusión pública para promover el respeto a los derechos humanos y la justicia social.

