El Estadio Olímpico Félix Sánchez fue el escenario de un espectáculo de 90 minutos que recorrió los cien años de historia de los Juegos y rindió homenaje a la identidad dominicana, sin dejar de lado la diversidad cultural que caracteriza a Centroamérica y el Caribe.
Más de 900 bailarines ocuparon el terreno del estadio en una puesta en escena que reunió al Ballet Folclórico Nacional, la Compañía Nacional de Danza Contemporánea y academias de distintas provincias, acompañados por la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Nacional Dominicano, bajo la dirección del maestro José Antonio Molina.
La fiesta tuvo como banda sonora el tema oficial «Corazón de Fiesta», interpretado por la agrupación dominicana Ilegales, mientras el colorido de las coreografías se combinó con un despliegue tecnológico que incluyó más de 30.000 dispositivos LED distribuidos entre los asistentes, un espectáculo de luces láser y una exhibición aérea con 1.100 drones que convirtió el cielo sobre el estadio en una extensión del escenario.
Desde varias horas antes del comienzo de la ceremonia, miles de personas comenzaron a llegar al Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, donde se localiza el Estadio Olímpico Félix Sánchez, para asistir a una inauguración que devolvió a Santo Domingo el ambiente festivo de los Juegos, veinte años después de su última celebración en la capital dominicana.

