La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) publicó su pronóstico estacional para la temporada de huracanes de 2026, que abarca del 1 de junio al 30 de noviembre, con una probabilidad del 55 % de que la temporada sea inferior a la media.
Esta predicción se debe principalmente a varios factores, entre ellos un fuerte fenómeno de El Niño, que se formó a principios de junio.
Este fenómeno alterará las condiciones atmosféricas habituales, lo que provocará un aumento de la cizalladura vertical del viento y, por lo tanto, suprimirá la formación y organización de huracanes importantes durante la temporada del Atlántico.
Infografía resumen que muestra la probabilidad de la temporada de huracanes y el número de tormentas con nombre pronosticadas según el informe de la NOAA sobre la temporada de huracanes del Atlántico de 2026. (Crédito de la imagen: NOAA)
Pero, ¿cómo influye el fenómeno de El Niño en el comportamiento de los ciclones tropicales en la región?
Según la NOAA, El Niño generalmente disminuye la actividad de huracanes en el océano Atlántico debido al aumento de la cizalladura vertical del viento en la región, lo que dificulta que las tormentas eléctricas se organicen en huracanes.
Por otro lado, el fenómeno suele aumentar la actividad de huracanes en las cuencas del Pacífico oriental y central, ya que las aguas más cálidas proporcionan más energía y las condiciones atmosféricas se vuelven más favorables para la formación de tormentas.
La influencia de El Niño varía según la región y la estación del año.
Sus efectos son más pronunciados en el hemisferio norte, especialmente en Estados Unidos, durante los meses de invierno.
Por el contrario, las latitudes tropicales experimentan el mayor impacto durante el verano y el otoño, coincidiendo con el pico de la temporada de huracanes en septiembre y octubre.
A medida que el fenómeno se intensifica, la influencia de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) en los huracanes del Atlántico se hace generalmente más evidente durante la última parte de la temporada de huracanes, concretamente de septiembre a noviembre.

