La defensa de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat advirtió que es jurídicamente improcedente tipificar como dolo eventual la acusación contra sus representados en el proceso del caso Jet Set.
El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional se reservó el fallo sobre este aspecto para el próximo 15 de junio.
Miguel Valerio, abogado de los hermanos Espaillat, afirmó que la acusación de dolo eventual carece de base legal, por lo que solicitó al tribunal el rechazo total de los cargos bajo esta premisa.
«El derecho penal debe juzgar basándose en la capacidad de previsión de un ‘hombre promedio’ y no bajo estándares técnicos excepcionales. Es lo que denominan el ‘Filtro Cognitivo’: existe una diferencia insalvable entre el conocimiento de un experto estructural y la percepción de un ciudadano común», declaró Valerio.
Explicó que, mientras un ingeniero estructural podría haber previsto un «colapso inminente» por fallas de flexión, para sus representados —empresarios dedicados al entretenimiento y no a la ingeniería— los signos visibles, como goteras o caída de plafones, eran interpretados simplemente como problemas molestos de mantenimiento.
«No se puede equiparar la ignorancia técnica con una representación mental dolosa de un desplome letal», argumentó Valerio, señalando que los acusadores pretenden exigir a los Espaillat una «omnisciencia» que no corresponde a su perfil profesional.
Asimismo, recordó que Maribel Espaillat no solo estaba en las instalaciones al momento del siniestro, sino que quedó atrapada bajo los escombros y fue rescatada junto a su esposo, Héctor Beras Pichardo, quien requirió dos cirugías tras el evento.
«Este hecho constituye la ‘prueba definitiva’ de que no hubo aceptación del riesgo, que es el elemento clave del dolo eventual. Actuar con el fin de lucrarse es incompatible con someter a la propia familia y a uno mismo a un riesgo mortal consciente; la presencia de los propietarios en la zona del colapso anula cualquier tesis de dolo», concluyó el jurista.

