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Llegados a los 100 años de la radio en nuestro país, destaquemos algunos aspectos de su desarrollo.
Tras la llegada de la libertad de expresión, felizmente muerto Trujillo, aunque quedaron sus discípulos criminales y apañadores de toda suerte de tropelías contra los derechos humanos, surgió un empresariado que vio negocios en la radio.
Esos empresarios le mostraron al país que la libertad debía y podía ser ejercida por los sectores del pueblo que se manifestaran con libertad a través de la radio.
Destaco, no podía ser de otro modo, el nombre de mi amigo don José Antonio Brea Peña, valiente, decidido, demócrata respetuoso, nunca dictó cuál sería la posición de la cadena Comer Cris (Radio Comercial y Radio Cristal) el editorialista poeta Héctor Díaz Polanco usaba talento y visión para opinar.
Con la serenidad que lo caracterizaba, don José hizo frente a todos los disturbios que les crearon a las emisoras los áulicos del sabio doctor Balaguer, quien sabía que “hablando no se tumban gobiernos”.
Tuve la suerte, la dicha y la honra, de formar parte del más formidable grupo de prensa radial que conoció el país, en los duros tiempos del gobierno de los 12 años 1966-1978.
El cuerpo de locutores 1A: Pedro Vargas Pérez, (identificado como Pérez Vargas para no ser homónimo del gran cantante mexicano Pedro Vargas) el doctor Darío Aracena, Johnny Díaz y Reynaldo Balcácer
Periodistas: Nelson Jesús Sánchez, Eulalio Almonte Rubiera, Flor María Tejeda, Héctor Amparo, Fremio Brea, Juan Bolívar Díaz, Bonaparte Gautreaux Piñeyro, Pérez Peña, el teletipista apodado Pirulí
Radio Comercial tenía un cuadro de comedias cuyo director, creativo y libretista era el formidable escritor Manuel Antonio Rodríguez (Rodriguito), el más prolífico autor teatral, escribió un libreto diario, por años, a partir de cuatro líneas del parte policial. Los actores eran doña María Cristina Camilo y Julio Aníbal Sánchez primerísimos actores.
Además, había un espacio para la música folklórica a cargo del excelente compositor, arreglista y cantante, cuyo nombre artístico era Guandulito: güira, tambora y acordeón.
Contribuyó de manera especial a la inmediatez, la divulgación de las noticias a través de la unidad móvil de la Radio Comercial, la cual impulsé con tal éxito que aún 50 años después hay gente, de distintas edades, que recuerda mi voz y noticias sensacionales que fueron radiadas entonces.
No estábamos solos en el dial. El trabajo de Radio Mil informando, Manuel Pïmentel dueño, Joaquín Jiménez Marxwell, locutores y Víctor Melo Báez, periodistas, fue formidable.
La Situación Mundial en Santiago, con Chicón de Luna y su esposa Minucha, hizo un formidable trabajo.
