El Ministerio de Agricultura posee el Departamento de Sanidad Vegetal para preservar los cultivos, impedir la introducción de plagas y enfermedades, controlar y combatir las existentes, registrar y fiscalizar la importación, fabricación y distribución de plaguicidas, asesorar a los agricultores. Su División de Cuarentena Vegetal tiene 25 estaciones cuarentenarias distribuidas en 9 aeropuertos, 12 puertos marítimos, 4 fronterizos y 2 laboratorios de diagnósticos.
Actualmente la situación es penosamente crítica, pues, el número de técnicos inspectores está reducido, no les suministran nuevos uniformes, ni dietas, ni vehículos, ni combustibles para viajar a inspeccionar las industrias e importadores. Los recién nombrados inspectores entran con RD$65,000, mientras los antiguos permanecen con 50 mil de salario.
El actual ministro encontró esta calamidad, por lo que su pronta intervención merece un S.O.S de alerta.
No hay que ser pitonisa para pronosticar que con importaciones inoportunas y sin vigilancia fitosanitaria, llegará el fin de la agricultura dominicana.

