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    Eduardo María: el jefe de la Línea Roja


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    Enigmático, metódico y respetado, de hablar pausado y sin pretensiones de protagonismo, Eduardo María fue el principal dirigente político de la Línea Roja del Movimiento Revolucionario 14 de Junio desde su fundación, el 28 de julio de 1968, hasta el 21 de noviembre de 1980, cuando esa organización y el grupo Bandera Proletaria, encabezado por Juan B. Mejía, anunciaron la creación del Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD).

    Muchos años después, cuando el PTD decidió abandonar la clandestinidad y actuar públicamente en el escenario político nacional, se conoció la verdadera identidad de Eduardo María: José Altagracia González Espinosa, a quien familiares y amigos llamaban cariñosamente “Guayubín”.

    Nacido en La Laguna de Cabral y residente en distintos momentos en San Juan de la Maguana y Bonao, formó parte de aquella generación de jóvenes del sur profundo que emigró a Santo Domingo en busca de mejores oportunidades. Como muchos de ellos, encontró en la música y en las instituciones militares una vía de superación, ingresando a finales de los años cincuenta en la Fuerza Aérea Dominicana como músico.

    Desde allí fue creciendo su rechazo a la dictadura trujillista, a la prepotencia de la “Cofradía” y a los crímenes del régimen. Se vinculó a círculos conspirativos hasta ser expulsado de la institución. Residiendo en Bonao, contrajo matrimonio y nació su primera hija: Bethania.

    Convertido ya en un ferviente seguidor del pensamiento de Manolo Tavárez Justo, se integró plenamente al Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Combatió al gobierno del Triunvirato y, desde el primer momento del estallido de la Revolución Constitucionalista de abril de 1965, tomó las armas y desempeñó un papel de primer orden en la organización de los comandos de Villas Agrícolas. Su valentía y capacidad de mando quedaron demostradas durante la resistencia frente a la denominada Operación Limpieza.

    En la zona constitucionalista conoció a la también catorcista Elena Garrido, con quien formó una nueva familia y procreó a sus hijos Orlando, Marino y Elisa Elena.

    Tras la finalización de la guerra, emergió como uno de los más destacados dirigentes del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en la capital, alcanzando la posición de secretario general de su comité, cargo que ocupó hasta la creación de la Línea Roja.

    Candidato presidencial del PTD y senador de la República por Barahona en dos ocasiones, mediante la alianza PRD-PTD, Eduardo María vive hoy retirado de la actividad pública. Sin embargo, permanece fiel a sus convicciones y continúa recibiendo a familiares y amigos con su saludo de siempre: «¿Cómo está, cristiano?» o «¿Cómo estamos, compay?».

    En la próxima entrega completaré la presente reseña.

    Francisco Alberto Caamaño Deñó.

    Luis Felipe Rosa Hernández



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