Las remesas se han convertido en uno de los pilares más importantes para la economía dominicana y en un recurso vital para millones de hogares que dependen de ellas para cubrir necesidades básicas, educación, salud y proyectos familiares.
De acuerdo con los informes del Banco Central de la República Dominicana, entre enero y abril de 2026 las remesas alcanzaron los US$4,079.9 millones, con un crecimiento interanual de 11.1 % en abril.
Este flujo constante de divisas, proveniente principalmente de la diáspora en Estados Unidos, ha fortalecido las reservas internacionales y contribuido a la estabilidad cambiaria del país.
Más allá de las cifras, las remesas representan un vínculo emocional y social entre los dominicanos que residen en el extranjero y sus familias en el país. Cada envío de dinero es un gesto de apoyo que permite a miles de personas enfrentar la inflación, mejorar sus condiciones de vida y mantener la esperanza en medio de los desafíos económicos globales.
Dolares
El 80.0 % de remesas provienen desde Estados Unidos.
El impacto de las remesas también se refleja en el dinamismo del comercio local, en la construcción de viviendas y en el acceso a servicios que de otra manera serían inalcanzables para muchas familias. En comunidades rurales y urbanas, este ingreso adicional se traduce en oportunidades de desarrollo y en un motor silencioso que sostiene la economía nacional.
La República Dominicana se ubica entre los países de América Latina con mayor recepción de remesas, lo que reafirma la importancia de la diáspora como actor clave en el crecimiento económico y en la cohesión social.
El dinero que llega desde el extranjero no solo cambia vidas, sino que también fortalece la confianza en la economía dominicana, convirtiéndose en un puente de solidaridad que une a los dominicanos dentro y fuera del país.

