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    Respetemos la Mujer, ella es tu otra parte


    En la entrega anterior y ahora continuando con el hilo conductor matriz que, sobre el tema del respeto a la mujer y a la educación de nuestras emociones, inició en el 2020 la Cooperativa La Unión, en la provincia Hermanas Mirabal, pero que por la infausta llegada del Covid, dicho proyecto se tuvo que suspender.

    En esta parte vamos a describir en síntesis como se tenía contemplado el desarrollo del mismo, el cual, repetimos, lo dirigía desde la Gerencia General, la señora Yudelka Jiménez y en el Departamento de Educación, Joseína Gómez, las cuales y con un muy buen equipo, estructurado y para tales fines, montaron todo un dispositivo de trabajo, el cual es justo decir comenzó a dar sus frutos desde el momento mismo de su gestación.

    Este proyecto pretendía contribuir a la disminución de la violencia de género e intrafamiliar, a través de un proceso de empoderamiento intersectorial, tomando como epicentro para desarrollar dichas ideas, los centros educativos de la provincia Hermanas Mirabal y teniendo como principales protagonistas a los jóvenes y adolescentes, quienes al final de cuenta serían los exponentes de los diversos tema, para y a través de sus interacciones por medio de lo que a continuación se proponía, contribuyeran con sus ideas para la concienciación de la sociedad.

    A través del proyecto “Respetemos la Mujer… ella es tu otra parte”, se pretendía realizar valiosas jornadas de sensibilización a la población, ya sea con charlas, paneles, conferencias, videoconferencias, entregas de documentos educativos y alusivos al tema, y finalizaba con un Concurso Literario en donde los estudiantes de la educación media trazarían las pautas para que con sus ideas también estos formaran parte de la solución al problema de la violencia.

    Ante la escalada de maltratos físicos, psicológicos y los constantes asesinatos de mujeres (feminicidios), así como la violencia de género que tal y como ahora se estaban destacando en la Republica Dominicana, La Cooperativa la Unión se sentía profundamente preocupada por lo que en los últimos tiempos se había venido constituyendo en una especie de “epidemia”, todavía considerado en aquella época, con rasgos “menores”, pero con serias amenazas de convertirse en un problema con incontrolables consecuencias, todo esto debido al clima de irracionalidad imperante en el sector masculino, y además por la falta de educación y de sensibilización hacia la sociedad, en donde era más que notoria la falta de una política efectiva por parte de las autoridades competentes de esa época.

    Fue por ello que de inmediato se iniciaron toda una serie de acciones, en donde se llevaron a cabo de manera esporádica, campañas de orientación y de constantes llamados hasta los diferentes sectores sociales en donde se entendía que se podría lograr que el volumen de asesinatos, violencia, tanto física como psicológica, bajaría de nivel, lo que tendería a evitar que más niños queden huérfanos de madres (en su gran mayoría), mientras que el dolor y la desesperación no lacerarían tanto los sentimientos de los diferentes sectores sociales de nuestro país.

    Es bueno recalcar, que con este novedoso proyecto, dicha entidad, y según en innúmeras ocasiones lo dijo por los diferentes medios la señora Yudelka Jiménez, no buscaba protagonismo mediático, como ocurre en casos como estos, en donde se elaboran en muchas ocasiones para llenar espacios y justificar presupuestos, no, con este programa se pretendía crear un tipo de conciencia en el imaginario colectivo de que este es un tema que tal y como ahora lacera de manera muy pronunciada nuestra sociedad.

    De manera pues, que quiera Dios, y que, desde el Ministerio de la Mujer, de Interior y Policía y desde otras instancias gubernamentales o no, se acerquen hasta la Coopunión, y busquen y socialicen dicho proyecto, pues el mismo, tal y como lo reseñamos, es muy importante y contiene elementos que por falta de espacio no lo vamos a enumerar, pero que están ahí, a la espera de ser desempolvado para el fortalecimiento y la educación pisco-emocional de nuestra sociedad.

    Yudelka Jiménez, Gerente de Coopunión



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