Panorama Internacional. El Gobierno del presidente argentino, Javier Milei, rehabilitó este lunes el acceso a los periodistas acreditados en la Casa Rosada -sede del Ejecutivo- pero impuso restricciones de circulación, tras diez días de cierre total a la prensa en respuesta a la difusión de imágenes del interior del edificio.

Según explicó a EFE una corresponsal acreditada a la sede de Gobierno, las autoridades establecieron nuevos controles en los ingresos y egresos al edificio y bloquearon el acceso a algunas zonas comunes.
Los casi 60 periodistas de medios locales e internacionales acreditados en la Casa Rosada ya no podrán observar quiénes entran y salen del edificio, como tampoco acercarse a las oficinas de funcionarios para realizar preguntas, práctica habitual desde hace décadas.
La justificación del Gobierno Milei a la restricción a los periodistas
La señal televisiva local TN, que publicó las imágenes que desencadenaron el bloqueo del acceso a la prensa, denunció este lunes que no le fue permitido el acceso a la conferencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Ignacio Salerno, acreditado de TN en la sede de Gobierno, explicó a EFE que las autoridades le negaron la entrada este lunes, mientras espera el avance de una denuncia judicial en su contra por la grabación de las imágenes de áreas comunes y pasillos del edificio tomadas con unos lentes inteligentes.
Poco después de la difusión de aquellos vídeos, el Gobierno anunció el cierre de la sala de prensa y explicó que se trató de una medida «preventiva» en respuesta a un caso de «espionaje ilegal».
En su conferencia de este lunes, Adorni aseguró que el Gobierno está «plenamente a favor de la libertad de prensa», aunque aclaró: «No vamos a permitir de ninguna manera que detrás de ella se cometan actos que pongan en riesgo la seguridad nacional».
«¿Les parecería normal que un periodista se infiltre, por ejemplo, en la Casa Blanca, en los Estados Unidos, con lentes espías, y no haya ningún tipo de consecuencia?», añadió Adorni.

Repudio a la medida
Diversos colectivos de prensa y dirigentes de la oposición repudiaron el bloqueo del acceso de los periodistas acreditados, entre ellos el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El pasado miércoles FOPEA difundió un informe en el que señaló que Argentina registró 278 ataques contra la prensa en 2025, con un fuerte protagonismo del Gobierno de Milei.
Las agresiones registradas en 2025 no solo representan la cifra más elevada desde que FOPEA comenzó su medición hace casi dos décadas, sino que también muestran un aumento del 55 % respecto a 2024, cuando se contabilizaron 179 ataques.
Argentina ha perdido 58 posiciones desde la llegada de Milei a la presidencia en el ránking de libertad de prensa que elabora Reporteros Sin Fronteras (RSF), llegando al puesto 98, principalmente debido a la presión del Gobierno, que «a cada rato publica en sus redes que ‘no odiamos lo suficiente a los periodistas’», según expresó el pasado jueves el responsable de la organización para América Latina, Artur Romeu, en la presentación del informe anual.
«Aunque parezca simbólico, tiene un efecto social muy importante, moviliza sus bases y aumenta la hostilidad contra la prensa», afirmó Romeu.

