El doctor Carlos Trincado, experto en bioseguridad, propone un megaproyecto porcino de 10 mil hembras en la Región Sur de la República Dominicana, con una inversión de unos US$60 millones, considerando el contexto actual de la Peste Porcina Africana (PPA) que afecta al país.
Considera que de esa inversión, se requieren US$ 30 millones para la compra de 10 mil cerdas reproductoras y otros US$30 millones para las edificaciones.
Recuerda que actualmente, la situación del sector porcino en la República Dominicana es alarmante: se importa más del 80% de la carne de cerdo que se consume y el 85% de las granjas comerciales han desaparecido.
Señala que la falta de control de movimiento de animales en todo el país, la proliferación de granjas de traspatio y la carencia de una bioseguridad real en la gran mayoría de las granjas productoras de cerdos del país, explican junto a otros factores, la devastación de la industria porcina dominicana.
Eso hace poner en duda, en base a un simple análisis técnico, la viabilidad de esa inversión, comenta. Agrega que en términos financieros, un proyecto de esa magnitud en USA, cuesta US$60 millones para alcanzar estándares competitivos de producción y disminuir los riesgos de infección.
El doctor Trincado, consultor experto en bioseguridad en granjas porcinas, reconocido por su enfoque en el manejo en la PPA en República Dominicana, en donde ha propuesto la eliminación total de los cerdos restantes con compensación y aranceles a la importación de esa carne para salvar la industria. Además, ha criticado los programas de bioseguridad de la FAO en ese país.
Dr. Carlos Trincado.
Trincado dice que se animó a volver a escribir sobre la PPA en el país, porque hace unas semanas que Osmar Benítez, exministro de Agricultura y presidente ejecutivo de la JAD, habló en un programa de televisión sobre un plan de instalación en el Sur del país un megaproyecto porcino de 10 mil hembras reproductoras.
Y que además, el actual ministro de Agricultura, Oliverio Espaillat, también habló de un megaproyecto porcino para esa región con 25 mil a 30 mil hembras reproductoras.
Trincado recalcó que en Estados Unidos un megaproyecto porcino con 10 mil hembras reproductoras, hay que hacer una inversión de US$60 millones.
También, explica, que para un proyecto así se requerirá la construcción de una planta de alimentos, de un matadero y caminos.
También hay que considerar una inversión, para construir toda la infraestructura necesaria, que permita disminuir el impacto ambiental, que genera un megaproyecto porcino de este tipo.
Considerar a su vez, que, en términos de bioseguridad por motivos económicos, nunca ha existido una granja porcina, que disminuya los riesgos de infección al 0%, no importando el patógeno.
Igualmente, sostiene que hay que tener en cuenta también, los tiempos de construcción de este megaproyecto y sumarle a este tiempo, los ciclos biológicos, que implican que los primeros resultados comerciales, no se verían al menos pasadas unas 54 semanas de haber comenzado a funcionar.
Precisa que contando los tiempos de construcción propiamente tal de este megaproyecto, los ciclos biológicos, la construcción de infraestructura para mitigar el impacto ambiental, más que de seguro, se generarán órdenes judiciales para evitar su construcción por pobladores que viven cercanos, haciendo que fácilmente pudiesen pasar 2 a 3 años como mínimo, antes de la venta del primer cerdo.
Por otro lado, el “ingenio” del dominicano y la percepción de zona libre de PPA atraerán a la producción de traspatio a las inmediaciones del proyecto, antes que este megaproyecto pueda vender su primer cerdo, aumentando el riesgo de contagio con el virus de la enfermedad, advierte Trincado.
Señala, que ante ese escenario, urge la interrogante sobre qué garantías ofrecerán el ministerio de Agricultura y la Dirección General, para evitar un contagio de este megaproyecto porcino con PPA.
Asimismo, sería injusto asignar recursos públicos para un sistema de resguardo exclusivo para este megaproyecto porcino, cuando el resto de los productores nacionales nunca tuvieron y han tenido programas de resguardo de este tipo, además que en el país nunca existió programas de vigilancia epidemiológicos activos que evitaran la desaparición del 85% de la granja porcina comerciales del país.
El experto en bioseguridad de granjas porcinas, advierte que otro dato para tener en cuenta es que, si valdrá la pena económicamente, invertir en este megaproyecto y si darán los números finales, ¿Para poder competir con granjas dominicanas sin la misma inversión y en presencia del virus de la PPA?
Por lo expuesto, explica, lo más prudente es postergar este proyecto e iniciar de inmediato un proceso de eliminación total de los cerdos en el país.
Trincado consideró que eso que permitiría que, en un período de 2 a 3 años, todos los productores de cerdos puedan reiniciar sus operaciones bajo condiciones de sanidad equitativas, evitando de esa forma, beneficiar a solo una ínfima minoría de productores de cerdos, en perjuicio de la mayoría de los porcicultores dominicanos.

