La República Dominicana, por su ubicación en el Caribe y la falta de planificación urbana, ha sido escenario de múltiples episodios que reflejan su fragilidad ante fenómenos climáticos extremos. Huracanes, tormentas, sequías e inundaciones urbanas han marcado la historia reciente del país, dejando pérdidas humanas y económicas de gran magnitud.
Huracán Georges (1998)
A 25 años del devastador huracán Georges sobre RD
El paso del huracán Georges dejó más de 280 muertos y pérdidas superiores a los US$2,000 millones. El colapso de la infraestructura eléctrica y vial mostró la falta de preparación ante fenómenos de gran magnitud.
Tormentas Noel y Olga (2007)
A 17 años de la tormenta Noel: un fenómeno que dejó al país bajo agua y luto
Ambas tormentas provocaron más de 200 fallecidos y miles de desplazados. Las inundaciones masivas en el Cibao y el sur afectaron gravemente la agricultura, resaltando la necesidad de drenajes pluviales eficientes y planes de contingencia.
Huracán María (2017, efectos indirectos)
Puerto Rico sin luz y con inundaciones por el huracán María
Aunque no impactó directamente, las lluvias intensas generaron inundaciones y deslizamientos. El episodio demostró que la cercanía de fenómenos regionales basta para afectar severamente al país.
Sequías prolongadas (2019-2020)
La reducción de caudales en presas y ríos afectó el suministro de agua potable y la producción agrícola. Las pérdidas en cosechas y ganadería evidenciaron la urgencia de políticas de gestión hídrica y adaptación al cambio climático.
Inundaciones urbanas en Santo Domingo (2022-2026)
La CAASD informó que varios acueductos y campos de pozos están fuera de servicio por inundaciones y fallas eléctricas.
Las lluvias torrenciales han colapsado el tránsito y dañado viviendas y comercios. La deficiencia en drenajes pluviales y la construcción en zonas vulnerables agravan el impacto de cada aguacero.

