Si Irak es el ejemplo más palpable de cómo se puede destrozar un país bajo una retórica falsa, Irán podría entrar al libro de récord Guinness por la cantidad de narrativas que Estados Unidos e Israel han enarbolado por matar miles de personas y destruir todo a su paso. (Se informa que más de 30 universidades, cientos de escuelas y hospitales han sido bombardeados)
Los argumentos para los ataques van desde el tema nuclear, a que Irán es un peligro en la región, el estrecho de Ormuz… hasta que los iraníes son unos dementes, como últimamente lo calificó el presidente de EE.UU., Donald Trump.
Así y tras unos intentos de dialogar con Irán en Islamabad, Pakistán, este fin de semana, el vicepresidente de EEUU, JD Vance, y el yerno de Trump y judío asquenazi, Jared Kushner, regresaron a Washington con las manos vacías. Los iraníes informaron que se habló del tema nuclear, el fin de la guerra, la reconstrucción y el espinoso tema del estrecho de Ormuz. Otro tema es el de Israel-Líbano. Pero que solo ha sido el primer contacto.
Y surge la pregunta: ¿En verdad se buscaba un pacto EEUU-Irán en la primera cita? Una lección es que Washington tiene su agenda y ha demostrado que aprovecha cualquier conato de diálogo para preparar la siguiente estrategia. El Pentágono, la CIA, las Fuerzas de Defensas de Israel y el Mossad no duermen. Y una prueba es el paso el domingo de buques destructores estadounidenses –según informes- cerca de Ormuz, y es que Trump ha iniciado la semana con amenazas de un bloqueo total en la zona. Al parecer, vuelve el turno de los misiles.

