Teherán.- Agencias
La guerra en Oriente Medio continuaba en múltiples frentes el lunes: Estados Unidos e Israel atacaron objetivos militares en la capital iraní, Israel intensificaba su campaña contra combatientes de Hezbollah en Líbano e Irán respondía con un ataque con drones que obligó al cierre temporal del aeropuerto de Dubái.
Los temores a una crisis energética mundial persistían, aun cuando un pequeño número de barcos pasaba por el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital por donde normalmente se transporta una quinta parte del petróleo mundial.
Los ataques iraníes contra buques comerciales en y alrededor del estrecho —e incluso la sola amenaza de esos ataques— han ralentizado el transporte marítimo allí.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, dijo sobre el estrecho: “Desde nuestra perspectiva está abierto” — sólo que no para Estados Unidos, Israel y sus aliados.
Israel ataca
Se oyeron enormes explosiones en Beirut mientras Israel lanzaba nuevos ataques contra la capital libanesa, y afirmó que estaba atacando infraestructura relacionada con el grupo armado Hezbollah, respaldado por Irán.
No mucho después de que el ejército de Israel anunció que había lanzado nuevos ataques contra Teherán, se oyeron explosiones en la capital iraní.
Más de 1,300 personas han muerto en Irán hasta ahora, según la Media Luna Roja iraní. Israel ha llevado a cabo unos 7,600 ataques contra Irán hasta ahora, dejando fuera de combate el 85% de sus defensas antiaéreas y el 70% de los lanzadores de misiles de Irán. En Israel, 12 personas han muerto por la caída de misiles iraníes. Al menos 13 miembros de las fuerzas armadas de EEUU han muerto.

