El pabellón se resuelve en un abanico vibrante de experiencias, ofertas y destinos dominicanos ante una concurrencia altamente cualificada.
El Pabellón de la República Dominicana en FITUR 2026, ahora bajo el sugestivo lema “Saborea el Paraíso”, ha vuelto a cautivar a los asistentes y a dejar literalmente la boca abierta, gracias a un diseño renovado de alta elegancia estética y a una propuesta audiovisual envolvente que proyecta, con refinado lenguaje sensorial, los paisajes, la gente, los productos, el talento humano y los múltiples recursos del país.
Todo ello se despliega como un abanico vibrante de experiencias, ofertas y destinos dominicanos ante una concurrencia altamente cualificada, reunida en esta gran cita de la industria turística mundial.
El Ministerio de Turismo, encabezado por su principal figura, David Collado, estuvo acompañado por los máximos ejecutivos de los tres bancos dominicanos que respaldan de manera decidida el desarrollo del turismo nacional: Banreservas, Banco Popular Dominicano y Banco BHD.
En esta ocasión, el acto inaugural adoptó una modalidad simbólica novedosa: el toque de campana, que sustituyó al tradicional corte de cinta, marcando así un gesto de renovación y modernidad en la apertura oficial del pabellón.
Aunque no se ofreció públicamente la ficha técnica detallada del nuevo diseño del pabellón, se comentó en los corrillos profesionales que probablemente fue la arquitecta Liza Ortega fue quien conceptualizó la estructura y dirigió los trabajos, en coherencia con su responsabilidad creativa en el pabellón dominicano de FITUR 2025, ampliamente reconocido por su solvencia conceptual y estética.
Dos aclarandos necesarios
Circulan algunas afirmaciones en determinados medios que ameritan precisiones, por no corresponderse plenamente con la realidad:
1) Que FITUR es la feria de turismo más importante del mundo.
2) Que esta es la primera vez que actúan unidos los tres bancos nacionales: BHD, Banreservas y Banco Popular Dominicano.
Respecto al primer punto, es cierto que FITUR ha sido considerada históricamente como una de las ferias de turismo más importantes del mundo, y con frecuencia se le describe como una de las de mayor trascendencia internacional.
Sin embargo, esa valoración no debe conducir a sobredimensionar su alcance otorgándole un protagonismo planetario absoluto que, en términos estrictos, no se corresponde con la realidad del circuito global de ferias turísticas.
Si se atiende a la cantidad de participantes, la diversidad de mercados y el volumen de negocios que se generan por evento, existen ferias que anteceden a FITUR en jerarquía global.
Entre ellas destaca ITB Berlín (Internationale Tourismus-Börse), en Alemania, considerada la más grande e influyente del mundo, con una participación masiva de empresas, gobiernos y profesionales de todos los continentes. Le siguen World Travel Market (WTM), en Londres, Reino Unido; Arabian Travel Market, en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, fundamental para la región de Medio Oriente y con un crecimiento sostenido de su influencia internacional, especialmente en los mercados Europa-África-Asia; así como Tourism EXPO Japan, en Japón, de notable peso estratégico en el eje Asia-Pacífico.
En cuanto al segundo punto, no es correcto afirmar que esta sea la primera ocasión en que los bancos dominicanos actúan de manera articulada en FITUR.
Desde las ediciones de 2022, 2023 y 2024 se ha venido manifestando una clara unidad de acción, respetuosa de la independencia institucional y del perfil propio de cada entidad financiera, particularmente en lo relativo al patrocinio y respaldo de la representación dominicana en la feria.
Los bancos BHD, Banreservas y Banco Popular Dominicano ofrecen en FITUR 2026 una demostración elocuente de unidad de propósitos estratégicos, sin renunciar a sus agendas particulares de negocios, acuerdos y posicionamientos corporativos.
Esta convergencia resulta especialmente significativa si se compara con la práctica habitual en otros países, donde los bancos suelen privilegiar la competencia interna y las agendas individuales por encima de los objetivos generales de desarrollo turístico nacional.
En ese sentido, la experiencia dominicana en FITUR vuelve a proyectarse como un ejemplo poco frecuente de visión compartida en favor del país como destino.



