Panorama Política. La Fuerza del Pueblo (FP) acusó este jueves al Gobierno de fracasar en el manejo del sistema nacional de sanidad agropecuaria y advirtió que el deterioro de los controles fitosanitarios ya está pasando factura a productores, exportadores y a la economía dominicana.
La organización opositora, a través de su Gabinete Agroalimentario y Ambiental, calificó como una de las expresiones más recientes de esta crisis la suspensión temporal de las exportaciones de mango fresco dominicano hacia Estados Unidos, tras las dificultades relacionadas con el cumplimiento de los protocolos de vigilancia y control de la mosca de la fruta.
“Colapsa el sistema de sanidad fitosanitario del país y la gestión del Gobierno del PRM. Último fracaso, la mosca de la fruta”, afirmó la Fuerza del Pueblo al fijar posición sobre la situación que enfrenta el sector agropecuario.
La organización sostuvo que había advertido desde 2023 sobre las debilidades del sistema sanitario y la necesidad de adoptar medidas correctivas, pero aseguró que las alertas no fueron atendidas a tiempo.
La suspensión estadounidense llegó cuando la temporada de exportación de mango estaba prácticamente en su tramo final. Sin embargo, dejó en el aire una parte importante de la producción que todavía esperaba salir hacia ese mercado.
El presidente de la Asociación de Productores de Mango, Germán Báez, explicó que alrededor del 15 % de la producción destinada a Estados Unidos aún estaba pendiente de exportación cuando se produjo la suspensión. Esto representaba entre 110 y 120 contenedores, con unas 55,000 frutas cada uno.
El volumen equivalía, según sus estimaciones, a unos US$1.6 millones, cerca de RD$100 millones, en exportaciones que no podrán concretarse hacia Estados Unidos durante esta temporada.
Báez, no obstante, aclaró que el mango no necesariamente representa una pérdida total para los productores, ya que parte de la fruta puede colocarse en el mercado dominicano, utilizarse para producir pulpa o ser destinada a procesos industriales.
“No es una pérdida; es una exportación que dejamos de hacer porque ese mango se puede vender en el país”, explicó el dirigente de los productores.
Pero el problema, según la Fuerza del Pueblo, va mucho más allá de los contenedores que quedaron pendientes.
La organización advirtió que la suspensión del mercado estadounidense pone en evidencia las debilidades del sistema de vigilancia y control fitosanitario y genera preocupación sobre la capacidad del país para mantener abiertos otros destinos de exportación, entre ellos la Unión Europea, Reino Unido y Canadá.
La FP estimó que las pérdidas económicas derivadas de la suspensión rondan los RD$120 millones, mientras que miles de productores de provincias como Peravia, Azua, San Cristóbal, San Juan y Barahona enfrentan el impacto de la situación.
El señalamiento ocurre mientras el sector busca soluciones para evitar que la crisis se repita en la próxima temporada. Productores y autoridades trabajan en corregir las observaciones detectadas durante las evaluaciones técnicas y fortalecer los controles exigidos por Estados Unidos.
Para los productores, el verdadero desafío está ahora en recuperar la confianza del mercado estadounidense y garantizar que la próxima cosecha pueda volver a exportarse sin restricciones.
En paralelo, Germán Báez ha planteado la necesidad de ampliar las alternativas para procesar la fruta que no pueda ser exportada. La Asociación de Productores de Mango trabaja en la instalación de una planta deshidratadora donada por la Embajada de China, mientras reclama apoyo para desarrollar una industria de procesamiento que permita producir pulpa y conservar el mango durante más tiempo.
La Fuerza del Pueblo considera que la situación del mango es solo una muestra de un problema mayor.
La organización también alertó sobre la expansión del caracol gigante africano, al que atribuye riesgos para distintos cultivos, la salud y el medio ambiente; cuestionó el manejo de la peste porcina africana, que, según afirmó, ha reducido el inventario porcino nacional y provocado la salida de pequeños y medianos productores; y señaló afectaciones en la producción de banano asociadas al ácaro del bronceado y al debilitamiento de los programas contra la sigatoka negra.
La FP sostuvo además que la aparición de enfermedades y plagas en diferentes zonas productivas refleja la reducción de la capacidad de prevención y respuesta del sistema sanitario agropecuario.
Ante este escenario, propuso un Plan Nacional de Emergencia Sanitaria Agropecuaria, que incluye la creación de un fondo especial para atender la crisis y compensar a los productores afectados, fortalecer el programa de vigilancia y control de la mosca de la fruta, modernizar los laboratorios nacionales y reforzar los sistemas de alerta temprana.
También plantea fortalecer los controles cuarentenarios en puertos, aeropuertos y la frontera, ejecutar un programa nacional para controlar y erradicar el caracol gigante africano, relanzar la asistencia técnica y capacitación a productores y reforzar los programas de manejo integrado de plagas y bioseguridad agropecuaria.
Como parte de sus propuestas, la organización también pidió crear un Observatorio Nacional de Sanidad Agropecuaria que permita apoyar las decisiones oficiales con criterios científicos.
La Fuerza del Pueblo insistió en que el problema no puede ser reducido únicamente a la suspensión temporal de las exportaciones de mango. A su juicio, el deterioro de la sanidad agropecuaria amenaza la producción nacional, el empleo rural, las exportaciones y la seguridad alimentaria.
La organización opositora responsabilizó al Gobierno de la situación y afirmó que el país necesita pasar de la reacción ante las crisis a una política permanente de prevención y vigilancia sanitaria.
Mientras tanto, el sector productor de mango enfrenta el reto de recuperar su principal mercado internacional y evitar que una crisis que comenzó a finales de la temporada termine convirtiéndose en un problema mayor para la próxima cosecha.


