El inicio de las intervenciones para construir la autovía del Ámbar es un hecho. Este proyecto de 32.7 km lineales, entre Santiago y Puerto Plata, cruzará por una de las zonas hidrogeológicas más críticas del Caribe: la cordillera septentrional.
Debiera ser una vía innovadora que integre ingeniería de punta, túneles de alta tecnología y viaductos elevados, para evitar pendientes extremas. Se esperaría que la geometría optimizada, minimice el impacto ambiental. La obra impone concurrencia de ciencias sociales, geológicas, topográficas, hidrográficas y constructivas. Se debe aportar una vía impecable; ejecutada con incuestionable calidad y cuidado del sistema montañoso. Geografías posteriormente aprovechables por programas de turismo sostenible.
Programas a impulsar con fuerza cuando los miles de toneladas anuales de exportación e importación circulen por la autovía del Ámbar. Dejando libres las vías Santiago-Navarrete-Puerto Plata y la carretera paisajística Luperón, Gurabo-Sosúa, especializándolas para cultura y turismo.
La autovía se construirá teniendo de contexto geográfico las cuencas de los ríos Yásica y Bajabonico. Hidrografía que abastece millones de residentes y turistas de la costa norte. La inversión consolidará más de 10,000 habitaciones hoteleras, campos de golf, restaurantes, aeropuerto, puerto comercial, puerto de cruceros, puertos de veleros, infraestructura vial y conexión energética del Cibao Septentrional.
Al ser construida relacionada a un sistema fallas tectónicas, se impone elevada precisión topográfica, microzonificación, buen cálculo y construcción de estructuras. Las fallas son una fractura geológica de desplazamiento horizontal que atraviesa la región norte.
Confiamos que las cuatro empresas ganadoras: Grupo Estrella, Rizek Constructora, Empresa Magna y Constructora Mar, desplieguen su sobrada capacidad, para construir una obra de calidad mundial. Que asegure integración socio-empresarial, ordenamiento territorial, uso propio del suelo, resiliencia de riesgos y protección ambiental, como impone el sistema montañoso septentrional.
Persas, chinos e incas se encuentran entre las primeras naciones que construyeron grandes vialidades intramontañosas para unir regiones, naciones y continentes. Se sabe que cuando las ciudades de las primeras civilizaciones aumentaron de tamaño y población, la comunicación con otras regiones se tornó vital para movilizar tropas, suministros alimenticios y bienes.
El inicio de la obra física en el kilómetro 18 de la circunvalación Norte debiera asegurar conectividad con la circunvalación de Navarrete y proteger los terrenos tabaqueros de Jacagua y Villa González. Sugerimos declarar una veda edificatoria del entorno para imponer ordenamiento.
Los 28 mil 800 millones de pesos son suficientes para garantizar factores de éxito con inteligente comunicación, redes sociales, inclusión y educación de la región norte y la nación.

