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    La aviación en Azua: pánico y desinterés


    Por Luis Chito Naut

    A pesar de que el nombre de Azua brilló por encima de las nubes cuando su hijo Frank Andrés Félix Miranda, el 12 de noviembre del 1937, hizo historia de habilidades y destrezas al realizar, él solo, el “vuelo panamericano”, la lista de aviadores comerciales o militares que Azua posee es muy corta.

    En cambio, tomando de ejemplo la ciudad de La Vega Real, hay familias en las que muchos de sus miembros son aviadores, como es el caso de los Rodríguez Echavarría y García.

    Y no es para menos. Parece ser que la aeronave que inventó el ingeniero vegano Zoilo Hermógenes García, en el año 1911, ocho años después que los hermanos Wright (Wilbur y Orville) inventaron el avión de transporte aéreo, tuvo su influencia en la población vegana.

    Además, cada uno de los siguientes se distinguió en su época, aunque nunca como el general Félix Miranda, quien lleva el nombre genealógico de Andrés, solo para honrar un nombre que sobreabunda en la familia Andújar de Azua.

    Necesariamente hay que nombrar al político azuano que acumula otros méritos desconocidos, Nicolás Silfa Canario, a quien únicamente se le conoce como el que en plena era de Trujillo tuvo el coraje de formar parte de la comisión del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) que encabezó Ángel Miolán junto a Ramón Castillo, y, en su casa de la calle Moisés García del hoy gran Santo Domingo, logró propiciar la fundación del Partido Reformista, donde se eligió como presidente hasta la hora de su fallecimiento al doctor Joaquín Amparo Balaguer Ricardo.

    Don Nicolás Silfa, en su rol de aviador de combate, también formó parte de la fuerza aérea de Estados Unidos.

    A finales de la década del cuarenta, el piloto Guaroa Pérez Oviedo, de la Fuerza Aérea Dominicana, tuvo por costumbre realizar vuelos rasantes para dejarle paquetes a su tío biológico Tavito Pérez, quien era una figura pintoresca de Azua, porque vivió hasta su muerte en la calle Bartolomé Olegario Pérez con Quisqueya, hoy Hernán Cortés, con una barba que nunca se cortó.

    Esa acrobacia aérea produjo pánico en la infancia y adolescencia urbana.

    El otro destacado piloto azuano fue el afable y educado Ramón Martínez, oficial de la Fuerza Aérea Dominicana, quien hizo todo lo posible para que sus restos fueran sepultados en su Azua de corazón.

    Su educación la compartió con sus vecinos mientras residió en la calle Bartolomé Olegario Pérez, frente del barrio Savica.

    Ramón Martínez era tío del exsenador de la república por Azua, Rafael Calderón Martínez.

    El gerente general de Edesur, José Luis Actis



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