Recientemente le di lectura al libro: “El Tao de la Guerra: Las estrategias eternas del poder chino”, del destacado intelectual y Coronel español, don Pedro Baños Bajo.
Este es un texto interesante. En sus 412 páginas nos encontramos con todo un océano de valiosas informaciones, en donde el notable militar y académico nos pone a reflexionar sobre el comportamiento geopolítico del presente, tomando a China como modelo de pensamiento estratégico de cara al futuro, no sin dejar de mencionar el papel asumido por aquellas naciones, cuyo batallar por lograr y mantener el poder dentro de sus diversos escenarios en los que se desenvuelven, en ocasiones hasta nos llenan de ciertas interrogantes sobre el porqué, muchas de las cosas que pasan, pero que para el mundo llano no tienen una explicación coherente.
Es por ello que el presente espacio en donde cada viernes nos encontramos, que en esta oportunidad hemos querido reflexionar sobre algunas de las diversas temáticas consideradas de importancia, sobre lo que es la búsqueda o el mantenimiento del poder, pero desde el punto de vista de lo que establece la geopolítica, tomando en consideración los llamados tanques de pensadores o los think tank, cuyo papel en algunas de las poderosas naciones (principalmente los Estados Unidos y Rusia) hemos observado que han ido perdiendo vigencia dentro del actual contexto en el que se desenvuelve la humanidad.
Al sentarme frente a mi PC, recordé, aquella primera vez que leí el termino Tanques de Pensadores o Tink Tank. Fue en el libro del periodista español Bruno Cardeñosa (2007), quien en su obra “El Gobierno Invisible”, hace un análisis sobre la importancia de aquellos entes que, al servicio de ciertos intereses, en su mayoría políticos, se dedican al diseño de estrategias, buscando, claro está, el desarrollo y el fortalecimiento de medidas antes planteadas y para lo que en ocasiones estos intelectuales suelen ser contratados.
Es por ello que como observador de los diversos escenarios en el que se desenvuelve la geopolítica, en donde para nadie es un secreto que la actual recomposición del mapa ideológico de Occidente ha ido cambiando a favor de la derecha, sin embargo, somos de pensamiento, de que ese cambio bien pudiera ser el inicio de una nueva era, sobre todo en Latinoamérica, pero estructurado desde nuestra óptica politológica por un concepto en donde la izquierda ya no es tan de izquierda, y ponemos como ejemplo el caso China, el cual en una de nuestras próximas entregas de esta serie que hoy iniciamos, abordaremos.
En este su segundo mandato, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto especial énfasis en derechizar a Latinoamérica, y como ejemplos palpables, ahí están los últimos dos casos de Colombia y Perú. En el primero ganó el conservador Abelardo de La Espriella, mientras que en el segundo y luego de varios intentos, Keiko Fujimori.
En el presente contexto, debemos resaltar a una Venezuela que se debate entre dos aguas, pero con más predilección hacia los intereses norteamericano, una Cuba cuyo futuro izquierdista pende de un hilo y en Nicaragua, país en donde su gelatinoso sistema político-autocrático podría estar dentro del imaginario para ser conquistado por la derecha, esto en caso de que haya una brecha para la apertura hacia la democracia. Continuará.

