Nadie los convocó ni les dijo que se refugiaran allí. Pero decenas, cientos de familias damnificadas por el doble terremoto que sacudió a Venezuela, especialmente a La Guaira, aprovecharon los espacios del Parque del Oeste, en Caracas, para instalarse.
Se calcula que hay más de 6.000 personas, entre civiles, voluntarios y autoridades. Allí han organizado espacios para pernoctar, consultas médicas, zonas de recreación, así como puntos de distribución de alimentos e insumos personales. Algunos dicen que todo ha sido gracias a la labor de la propia gente, que ha hecho donaciones, mientras que otros reivindican la labor del Estado.
«El mismo pueblo ayuda al pueblo, y eso es lo que se está haciendo aquí», dice Rebeca Méndez. En cambio, Greta Gómez sostiene que «desde el día uno están todas las instituciones gubernamentales, también la alcaldía». Ernesto Guerra, por su parte, dice que «ha sido un poquito duro, pero entre todos nos hemos apoyado».
Este miércoles, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, visitó el lugar por primera vez. Según dijo, su tarea consiste en evaluar la logística y el despliegue de atención integral. Pero en el recinto se escuchan quejas. Entre ellas, que se han impedido las donaciones, incluso estableciendo perímetros cerrados alrededor del parque, y que la propaganda abunda.
«Están diciendo que el gobierno nos trae alimentos, pero eso es falso. Los que están trayendo la comida son los mismos ciudadanos que llegan hasta la entrada. A nosotros nos dejan aquí, sin agua, con los baños colapsados», dice otro ciudadano.
También hay quienes buscan dar información o brindar certezas: «Los que aparecen en las hojas blancas son personas que tenemos aquí en este parque. Otras listas nos las están trayendo de los hospitales».
En el Parque del Oeste hay tensiones, denuncias de presuntos abusos sexuales, mujeres que manifiestan tener miedo y una población que espera certezas sobre destinos menos improvisados.
«Aquí estamos necesitando productos de higiene personal, artículos de limpieza, jabón, champú, acondicionador, papel higiénico, afeitadoras, toallas sanitarias, pañales, colchones…».
Sus viviendas colapsaron
En comunicación telefónica con Raphael Moran, Samantha, estudiante de psicología y voluntaria en el Parque Oeste explicó a Raphael Moran de RFI lo siguiente.
«Hay tres campamentos en el Parque del Oeste. Uno está en la entrada principal, donde hay unas 30 carpas. En cada una puede alojarse una familia de cinco personas o más. Más abajo están las carpas naranjas, donde nosotros prestamos apoyo como voluntarios. Allí hay unas 80 carpas y, en la mayoría de los casos, vive una pareja con tres niños.
También hay padres que están solos con cinco hijos. Por otra parte, en el estacionamiento que da hacia la autopista está el refugio principal, que funciona como centro de acopio. Allí es donde llegan los alimentos, la ropa y las donaciones.
Está bastante abastecido y cuenta con unas 100 carpas. Estas personas que han llegado, los damnificados, proceden principalmente de La Guaira. Ellos han tenido que subir caminando hasta Caracas para encontrar refugio.
Muchos perdieron sus viviendas porque los edificios colapsaron y otros ya no pueden regresar a los inmuebles que quedaron en pie, debido al riesgo de nuevos derrumbes si se produce otro terremoto. Porque las réplicas continúan.
También hay personas de Caracas. Algunos edificios resultaron afectados por el sismo y las réplicas, por lo que ya no son habitables».

