Las personas con sordoceguera enfrentan barreras que van mucho más allá de la pérdida simultánea de la visión y la audición. La falta de reconocimiento de esta condición como una discapacidad diferenciada provoca que muchas veces permanezcan invisibles en estadísticas, políticas públicas y programas de apoyo.
Con el objetivo de generar mayor conciencia sobre esta realidad, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemorará este 27 de junio el Día Internacional de la Sordoceguera.
Según explica la ONU, la sordoceguera es una combinación de deficiencia visual y auditiva de tal gravedad que resulta difícil que un sentido compense la pérdida del otro, por lo que constituye una discapacidad con retos, barreras y necesidades de apoyo propias, diferentes a las de las personas que son únicamente sordas o ciegas.
El organismo internacional advierte que la falta de reconocimiento de esta condición dificulta el acceso a servicios y limita la inclusión social de quienes la viven.
El papel de los guías intérpretes
La ONU destaca que los guías intérpretes e intérpretes especializados son fundamentales para garantizar el acceso a la información, la comunicación, los servicios y los derechos fundamentales de las personas sordociegas.
Además, permiten que estas puedan desarrollar una vida independiente y participar plenamente en sus comunidades.
¿Por qué se conmemora el 27 de junio?
La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución A/RES/79/294, mediante la cual proclamó el 27 de junio como Día Internacional de la Sordoceguera.
La fecha coincide con el nacimiento de Helen Keller (1880-1968), considerada una de las figuras más emblemáticas de la comunidad de personas con sordoceguera.

