El farmacéutico Rafael Amaro advirtió sobre los riesgos de aplicar medidas inadecuadas en casos de síndrome de aplastamiento, una condición frecuente en escenarios de rescate y desastres naturales.
Según explicó, las buenas intenciones sin conocimiento fisiológico pueden ser fatales, especialmente cuando una víctima ha estado atrapada por más de una hora.
El especialista señaló que la liberación rápida de una persona sin preparación médica puede desencadenar el llamado “síndrome de reperfusión”, históricamente conocido como la “desvivir sonriente”, que ocurre cuando el retorno súbito de la circulación activa procesos metabólicos peligrosos para el organismo.
Basado en las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN), Amaro subrayó que existen contraindicaciones absolutas en el manejo inicial de estos pacientes. Entre ellas, destacó que no se debe retirar el peso de golpe si no se han iniciado fluidos intravenosos con solución salina al 0.9%, ya que la hidratación controlada es esencial para estabilizar al paciente.
Asimismo, advirtió que el Ringer Lactato y los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como ibuprofeno o diclofenaco están prohibidos en esta fase, pues pueden agravar el daño renal y complicar la evolución clínica.
Sobre el uso de torniquetes, precisó que tienen indicaciones muy específicas y que, si se colocan para controlar la reperfusión, no deben retirarse en el campo de manera improvisada.
El experto insistió en que la capacitación constante de los equipos de primera respuesta es la mejor herramienta para salvar vidas en situaciones de desastre. “La preparación técnica y el conocimiento de protocolos internacionales son claves para evitar que un rescate termine en tragedia”, afirmó.
El síndrome de aplastamiento es una de las complicaciones más temidas en terremotos, derrumbes y accidentes industriales, y requiere atención inmediata y especializada para prevenir insuficiencia renal aguda y paro cardíaco.

