Para esta historia, el periódico Hoy omitió la identidad tanto de todas las personas involucradas como del centro educativo, para evitar que el afectado sea identificado.
«El niño perdió un testículo y otro fue reconstruido. Fruto de eso (la situación) el niño tiene cuatro operaciones. Para él es un trauma físico, psicológico, emocional…y para nosotros también como familia».
Con esas palabras inició su historia la madre de un menor de 12 años sobre lo que supuestamente dejó un incidente contra su hijo, protagonizado por otros dos menores, en un colegio evangélico en el municipio Nagua, provincia María Trinidad Sánchez.
La dama contó que todo sucedió hace unos tres meses cuando uno de los presuntos agresores llamó a otro amiguito y procedió a apretarle un testículo. «No fue un juego, no fue una riña, no fue un pleito, como han querido divulgar en el pueblo», aseveró la progenitora.
Por la acción, su hijo perdió el conocimiento. La madre denunció que el supuesto agresor «no actuó como niño, sino como una persona adulta». Señaló que el daño contra su vástago es de por vida.
«Yo misma no duermo, tengo taquicardia. Mi esposo también; mi papá también, que fruto de esto se le ha creado una depresión. Yo me he secado y me he consumido fruto de esta situación», dijo la mujer en compañía de su esposo, el padre del niño, durante una entrevista en un programa radial.
En ese orden, los progenitores indicaron que, hasta el momento, no ha habido respuestas ni de parte del colegio, ni de los padres de los supuestos agresores ni las autoridades. «Ninguna de las tres partes» se ha hecho responsable económicamente, aseguró el padre del menor.
«El niño se nos estuvo a punto de morir por esa situación», dijo la madre, quien también criticó al centro educativo porque uno de los señalados «tiene ficha y un mal comportamiento» y se hacen de la vista gorda. «Él es malicioso, le gusta hacer maldad», añadió.
«Hago un llamado a las autoridades, que nosotros estamos exigiendo un derecho; a los que nos representan, al Colegio de Abogados, a los comunicadores, que tanto el que calla es culpable como el que lo hace», condenó la madre.
El periódico Hoy conoció por una fuente que el incidente se trató de «un relajo de muchachos», que tiene que ver con apretarse los testículos. «Un trend de redes sociales», indicó una persona enterada de la situación.
De su lado, el presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en Nagua, José Aníbal, coincidió con la versión que suministró la fuente a este diario. En ese orden, llamó a los padres a velar por el comportamiento de sus hijos en las escuelas.
Del mismo modo, Aníbal lamentó el hecho, que involucra a personas de ambos bandos ligadas al sector educación. «Hay que redoblar el trabajo de orientación de los niños y de supervisión de los centros educativos, por todo lo que está acontecido», consideró.

